26 de marzo 2003 - 00:00

De la Sota desairó otra vez a Kirchner

Néstor Kirchner madrugará hoy para desayunar con José Manuel de la Sota y, medialunas de por medio, intentar convencerlo de que abandone la prescindencia que, junto al silencio sepulcral de Carlos Reutemann, encarnan las principales obsesiones del santacruceño a 33 días de la presidencial.

A comienzos de semana, Kirchner retocó su agenda con el propósito de vaciar martes y miércoles, y dedicarlos de lleno a seducir a De la Sota. Como no logró que el cordobés lo visite en la casa de Santa Cruz, el candidato se subió a un avión y viajó a Córdoba.

Pero en suelo mediterráneo se atragantó con una novedad: el cordobés, que profesa una neutralidad sugestiva -el PJ de Anillaco dice que esconde un apoyo a Carlos Menem-, había recorrido el camino inverso hacia Buenos Aires. Una desintonía o un desaire.

Kirchner había maquinado excusas para visitar Córdoba: por caso, una cita con economistas de la Fundación Mediterránea, mesa cavallista, que sólo lo aplaudió cuando el candidato defendió su decisión de depositar en Suiza las regalías petroleras de Santa Cruz. «Lo volvería a hacer», provocó.

Con ese clima adverso, hoy a las 8.30 Kirchner le pedirá al cordobés -que ayer compartió en Olivos un almuerzo con Eduardo Duhalde y otros gobernadores- que se sume al plenario del PJ oficial que se montará mañana en el Hotel Panamericano para respaldar su candidatura.

• Postal

En esa cumbre, Kirchner pretende juntar a delegados de las 24 provincias (ya tacharon de la lista San Luis, donde nadie rompe el cerco que tendió Adolfo Rodríguez Saá), sean gobernadores, candidatos en carrera, legisladores o caciques sin rango ni chapa oficial, pero «con poder». Esa es la postal política más deseada por Kirchner: «Nosotros vamos a tener algunas ausencias como Reutemann, pero la foto nuestra es mucho más completa que la de Menem», se defendió ayer un hombre del comando del candidato, cuando se le señalaron las resistencias anti-Kirchner.

La respuesta, en principio, se conoce: el cordobés -que apunta al sureño como artífice junto a duhaldistas como
José Pampuro del despecho que padeció su candidatura-promete que 80% del PJ local apuesta a Kirchner, pero tiene decidido evitar la foto con el santacruceño.

De hecho, ayer volvió a ensalzar la prescindencia pidiendo además que después de abril el PJ se unifique.
«Ojalá (el peronismo) tenga un después mejor (tras las elecciones) sin divisiones, ni caudillismos, ni apetencias personales», dijo en un mensaje destinado tanto a Lomas de Zamora como a Anillaco.

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