Defensora, sola contra el resto

Política

Una revelación la aparición por TV de la defensora oficial de María Julia Alsogaray, la abogada Pamela Bisserier, quien enfrentó la agresividad de una mesa dominada por el oficialismo en el programa de Mariano Grondona. Ese armado de la producción de Hora Clave intentó el domingo por la tarde acentuar la politización de la causa en la que fue excarcelada la ex funcionaria (lo indica el hecho de poner además como defensor ante los fiscales del oficialismo al titular de la UCeDé porteña, Jorge Pereyra de Olazábal).

Bisserier logró eludir esa encerrona y con energía enfrentó a miembros de esa mesa, como Alejandro Rozitchner, quien quebró la paciencia del filósofo para preguntarle: «¡Quiero saber si María es chorra o no es chorra!». Debió repetirlo. La abogada pidió tiempo para responder, y cuando le pidieron que apurase sus argumentos, amagó con levantarse de la mesa al decir secamente: «Me parece que se equivocaron de interlocutora».

Más agrios con ella (y la defendida que le tocó por sorteo y por la que cobra un salario que no cambia según el resultado de su trabajo) estuvieron el diputado arista José Adrián Pérez y el publicista oficial Fernando Braga Menéndez, quienes desarrollaroncon más entusiasmo que razones la hipótesis de que la excarcelación de Alsogaray obedecía a una trama mafiosa de favores cruzados.

La abogada se encrespó en la respuesta y los dejó mudos al preguntarles si en ese complot ellos incluían a ocho jueces y camaristas, a varios fiscales y a ella misma, que había pedido y dictaminado la libertad de Alsogaray. «¡Es un agravio que digan eso!», se enojó Bisserier, quien por no politizar la respuesta omitió decir que algunos de esos jueces a los que el oficialismo criticaba por la excarcelación han tenido respaldo político y doctrinario de la Casa de Gobierno por un garantismo que ahora el oficialismo abandona arrinconado por las protestas del público.

Sí se ocupó de recordar que los dichos de su defendida acerca del presunto pago de sobresueldos venían desde el año pasado, cuando se le hizo el juicio oral que la condenó por enriquecimiento ilícito. Más aún, agregó, hay menciones a ex funcionarios en declaraciones judiciales que se remontan al año 2000. «Y
no he escuchado -se quejó- ni a legisladores ni a periodistas que recogiesen esas menciones en la prensa. ¿Por qué lo hacen ahora?». Nadie le supo responder.

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