22 de agosto 2006 - 00:00

D´Elía amenazó con ir a la Plaza de Blumberg el 31

Tan tenue es en política la línea que divide el error del acierto como la que separa a una solución de un problema: esto le cabe a Luis D'Elía. El oficialismo pondera que armó -con fondos públicos, claro- legiones piqueteras al servicio del gobierno. Lo compensó primero con planes para distribuir entre su gente y, cuando dejó la banca de diputado bonaerense, con una Secretaría de Estado para promover viviendas para los más humildes. Lo único que se conoce de ese desempeño es que alentó alzamientos aborígenes en el Chaco para menoscabar al gobernador radical, quebró tranqueras en un campo privado de Corrientes e insultó por TV al dirigente macrista que se lo reprochó. ¿Son políticas que le mandan ejercer desde el gobierno? Conviene que se aclare, porque ayer D'Elía, para apoyar a Néstor Kirchner, llamó a una contramarcha a la Plaza de Mayo para el mismo día y hora en que se realizará el próximo 31 la de Juan Carlos Blumberg. Lo llamó, además, "representante de la ultraderecha", con lo cual incitó a la violencia, algo que había sugerido el padre del joven Axel que podría inducirse desde el gobierno.

Luis D’Elía y Juan Carlos Blumberg.
Luis D’Elía y Juan Carlos Blumberg.
Cuando Juan Carlos Blumberg les advirtió a sus allegados que habría que soportar ataques y maniobras en contra de la marcha del 31 de agosto, quizá no imaginó lo que ayer reveló Luis D'Elía: que el kirchnerismo tendría su propia movilización el mismo día.

La «contramarcha» o « antimarcha» que el piquetero y funcionario oficial reveló ayer que analizan las organizaciones sociales cercanas al gobierno podría realizarse también el jueves 31, por la tarde y, como la marcha de Blumberg, a Plaza de Mayo.

El temor de Blumberg se cumplió. Luego de la pegatina de carteles en su contra, las trabas para convocar a la marcha y las críticas de Alberto Fernández, ayer se agregó la opción de la contramarcha.

Así y todo, el mensaje fue claro: el gobierno -o al menos una parte de éste-terminó de ubicar a Blumberg en la vereda de los enemigos, más allá de que el ingeniero se encargó de asegurar durante el fin de semana que la movilización del 31 «no es contra Kirchner».

  • Postura

  • Lo hizo Blumberg a pesar de la seguidilla de golpes que recibió desde que anunció la movilización a Plaza de Mayo. Luego cambió esa postura: anteanoche, por TV, responsabilizó a Alberto Fernández ante «cualquier incidente» que pueda ocurrir en los días siguientes.

    Responde, según entienden cerca del empresario, a una escalada para «ensuciar» la movilización contra la inseguridad que, por primera vez, se concentrará frente a la Casa Rosada y, además, entregará un petitorio con propuestas y pedidos directamente dirigidos a Kirchner.

    El temor que había comenzado a crecer a fin de la semana pasada, con la amenaza de escrache a la Fundación Axel Blumberg por parte de los piqueteros del movimiento Libres del Sur, ayer terminó de concretarse a partir de los dichos de D'Elía respecto de la contramarcha.

    Por ese motivo, el empresario le enviará hoy una nota al ministro del Interior, Aníbal Fernández, para que garantice la seguridad de la movilización ante los rumores de que podría haber infiltrados para generar incidentes y violencia durante la marcha.

    Ayer, D'Elía avanzó hasta un punto casi inconcebible: sostuvo que los «los movimientos sociales» están evaluando la posibilidad de realizar una marcha a Plaza de Mayo en apoyo al presidente Néstor Kirchner, el mismo día y a la misma hora que la que prepara Blumberg. «Los movimientos sociales estamos reflexionando y convocando a nuestros cuadros orgánicos para evaluar la posibilidad de movilizarnos el mismo día y a la misma hora que Blumberg, para apoyar al gobierno de Kirchner ante este golpe promovido por la derecha procesista», dijo D'Elía.

    Esa es la línea discursiva que quiere instalar el gobierno: que la movilización programada para el 31 de agosto forma parte de un hecho político orientado a promocionar a Blumberg como eventual candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires en 2007.

    Por eso, D'Elía apuntó al empresario. «Blumberg no es el paladín de la seguridad, sino un político de ultraderecha, antikirchnerista, que el 31 de agosto va a lanzar su candidatura a gobernador de Buenos Aires con el apoyo de (Bernardo) Neustadt, (Mariano) Grondona, (Cecilia) Pando, (Marcelo) Bragagnolo y un montón de procesistas

    «No piden más seguridad, lo que piden es impunidad para los asesinos del Proceso», dijo D'Elía en un intento por ligar la convocatoria de Blumberg con grupos que cuestionan la política oficial en materia de derechos humanos.

    «Quieren resolver el problema de la inseguridad con más cárceles, con más penas, con menos edad de imputabilidad, porque no quieren ceder privilegios económicos y no quieren que se avance en la justicia social

    Y al respecto, D'Elía remarcó: «Pero los avances en seguridad en los últimos años no son el resultado de las leyes Blumberg, sino el producto de las mejoras económicas y sociales producidas por el presidente Kirchner».

    «Blumberg, asesorado por (Mauricio) Macri y por la mafia procesista, quiere llevar a la sociedad hacia una fenomenal estafa ideológica», bramó el ya incontrolado D'Elía.

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