Derrapó Cristina y sembró pánico en la Casa Rosada

Política

La zozobra invadió ayer en pleno a la Casa de Gobierno cuando corrió la noticia de que el avión que trasladaba a la primera dama a Santa Fe había despistado. Gritos y corridas se produjeron mientras Néstor Kirchner llevaba adelante un acto en el Salón Sur. Las placas rojas de la TV alimentaron más la tensión de quienes decidieron que sea Aníbal Fernández el que interrumpiera al Presidente para darle la noticia, una vez que conocieron que su esposa descendía ilesa en medio del campo a 40 metros del aeropuerto de Sauce Viejo. La nave, de alquiler privado, reventó un neumático y carreteó en trompos hasta que pudo detenerse. «Casi volcado», describió al avión el gobernador Jorge Obeid. Anoche se disponía de un vuelo de línea desde Rosario para trasladar de regreso a la senadora, mientras el avión era sometido a peritajes de rigor.

«Es un día muy especial hoy, no sé si será peronista o no, pero es bueno porque no nos pasó nada. Es un día argentino», arrancó su discurso, ayer a la noche, Cristina de Kirchner, en Santa Fe, tras accidentarse el avión que la llevó desde Buenos Aires a ese destino de campaña.

«El avión casi volcado» y un minuto que pareció eterno hasta que se abrió la puerta y descendió bajo la llovizna, Cristina de Kirchner. Así Obeid relataba ayer el accidente de la nave en la que viajó la primera dama hasta Santa Fe para participar de un acto político.

Eran aproximadamente las 18.50 en el aeropuerto de Sauce Viejo, cuando el Lear Jet 35 de la empresa Baires Flight despistó en el momento de aterrizar. Dio varios trompos y quedó 40 metros fuera de la pista, sobre pastizales.

Los pasajeros, dicen, apenas se dieron cuenta del riesgo. «Fue rápido», se comentó desde la comitiva que se aferró a las butacas intentando que Cristina soportara ese suspiro que contenía con un respiro profundo y prolongado, hasta que exhaló el alivio. Exaltado, uno de los acompañantes preguntó a los gritos : «Qué pasa, qué pasa». Segundos, hasta que se abrió la puerta y pudieron descender, Cristina, el vocero Miguel Núñez, el encargado de la seguridad, Diego Carbone y el de ceremonial, Daniel Massa, entre otros que completaban el pasaje en la nave de siete plazas.

  • Saludos suspendidos

    En la Casa Rosada, Néstor Kirchner terminaba un acto propio cuando el ministro Aníbal Fernández se acercó, pidiéndole que suspendiera los tradicionales saludos al público para hablar con Cristina.

    Todos salieron sin lesiones, tras descender sobre el barro y bajo la lluvia y «nubes bajas». Vehículos oficiales trasladaron a Cristina y su comitiva hasta el edificio del aeropuerto.

    Al avión se le habría reventado un neumático, lo que habría provocado las maniobras del piloto, según se investigaba anoche, lo que obligó a la primera dama a regresar a Buenos Aires en un avión de línea que estaba previsto alcanzara en Rosario.

    «No tuvo ni un gesto de temor», aseguró el gobernador santafesino Jorge Obeid, quien contempló la escena del accidente.

    «Fue un momento muy difícil, uno de los más duros de mi vida», confió Obeid al referirse al momento en que se dirigía hacia el lugar donde había quedado «prácticamente volcado» el avión. Obeid contó que los metros que recorrió en automóvil desde el aeropuerto hasta la aeronave «fueron los segundos de mayor ansiedad» que atravesó en su vida.

    «Cuando se abrió la portezuela del avión me di cuenta de que el asustado era yo, porque ella no tuvo ni un gesto de temor», aseguró el gobernador.

    «Vamos rápido que tenemos que llegar enseguida al acto», dice el santafesino que lo apuró la senadora.

    «Esa es la actitud que queremos para una presidenta de la República», dijo el gobernador, en campaña. En el gimnasio Tribu Mocoretá del Club Regatas de la capital provincial, Obeid abrió el acto. Unas cuarenta personas, advertidas de lo sucedido, rodearon a Cristina en su llegada. La primera dama tranquilizó con su presencia y pidió un café con leche. Demoró unos diez minutos en recomponerse del todo para poder dar inicio a la actividad de campaña.

    En el aeropuerto de Sauce Viejo se dispuso el cierre para que se lleven a cabo las pericias que realizará la Junta Investigadora de la Policía Aeronáutica. Se estudiará en qué condiciones estaba la pista y qué habría causado el accidente, incluida la posibilidad de un atentado.

    El aeroparque de Sauce Viejoque es cabecera de la ciudad y se encuentra a 20 kilómetros de la capital provincial-estaba previsto que permaneciera cerrado hasta hoy al mediodía.

    Días atrás otra candidata presidencial, Elisa Carrió, estuvo a punto de sufrir un accidente cuando, también un avión privado, se descubrió que había una avería y debió resignar subirse a la nave.

    En los inicios de su gestión, también el propio Néstor Kirchner estuvo en un trance similar al que padeció ayer su esposa.
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