Los peligrosos antecedentes de Raúl Castells, hoy de intensa gira por las provincias, encienden la luz de alerta entre los gobernadores. Previsor, ahora el mandatario entrerriano, Jorge Busti, advirtió que si el «piqueduro», en su próximo desembarco en Paraná, «toma una institución o un ente de la provincia», se presentará ante la Justicia para «pedir su desalojo».
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El líder piquetero -que viajaría a Entre Ríos durante los primeros días de agosto-no pidió aún una audiencia con el gobierno provincial. Sin embargo, el mandatario se atajó. «Si quiere dialogar, vamos a dialogar. Pero si toma una institución o un ente de la provincia, voy a ir a la Justicia para pedir su desalojo», adelantó.
En las últimas semanas, la pasividad presidencial a la hora de hacer frente a la escalada piquetera desató un previsible coletazo en las provincias en materia de reclamos de activistas. Ahora, mientras la nueva cúpula de la seguridad nacional asegura que el gobierno impedirá la toma de edificios públicos y empresas, en el interior todavía sufren las consecuencias del dejar hacer oficial.
Devenido hoy candidato a senador por la provincia de Buenos Aires, Castells profundizó en las últimas semanas su gira por las provincias para cosechar apoyos políticos y arrancar beneficios para los enrolados en sus filas.
En algunos distritos fue recibido sin mayores obstáculos por los gobernadores, como en el caso de Córdoba (donde estuvo, café de por medio, con José Manuel de la Sota) y en San Luis, donde se reunió con Alberto Rodríguez Saá.
• Episodios recientes
La aprehensión de Busti responde a episodios más recientes en las incursiones provinciales de Castells, como la toma de un hotel céntrico de la capital santiagueña y de un casino en la ciudad de Resistencia. Sin ir más lejos, ayer adeptos al activista tomaron la municipalidad y la sucursal de la energética EDESE en la localidad santiagueña de Clodomira, en reclamo de 500 kilos de alimentos (ver Ambito Nacional de ayer). Todavía tiene fresca además Busti la toma de la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires del martes, en este caso, motorizada por activistas del Movimiento Teresa Rodríguez, en pos de la reincorporación de un docente despedido por un municipio --según aseguran-por su militancia en esa agrupación.
Mientras tanto, ayer en Paraná algunos memoriosos recordaron el último desembarco público del barbado dirigente en la capital entrerriana, cuando allá por 1994 un poco conocido Castells protagonizó un escandalete junto a Norma Plá, en el marco de los debates por la reforma de la Constitución nacional.
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