El receso que, con su ausencia -continúa descansando en el Sur- impuso Néstor Kirchner no paralizó plenamente las mesas políticas. Como continuidad de las charlas de fin de diciembre, en el kirchnerismo se comenzó a perfilar la agenda de las próximas semanas y un tema urgente es el Congreso, donde en febrero buscará aprobar la reforma del Consejo de la Magistratura.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero además de ese tema, que en la Casa Rosada consideran de interés capital, hay otras cuestiones en la agenda del kirchnerismo: una refiere puntualmente al ex ministro de Defensa, y actual senador, José Pampuro, que el 24 de febrero -si no surge ningún imprevisto- será designado presidente provisional del Senado.
Ese día, en el Senado, se realizará la sesión preparatoria para definir las autoridades de la Cámara alta y de las comisiones. Y se da por hecho que Pampuro será nombradoen la presidencia provisional, cargo que hasta ahora ocupa el chubutense Marcelo Guinle (que pasaría a presidir la Comisión de Acuerdos), y que es el tercer escalón en la línea de sucesión presidencial.
Es un gesto del patagónico hacia Pampuro, quien aceptó -en realidad no tenía opción, salvo decir no e irse a la casa, como le ocurrió al ex ministro de Justicia Horacio Rosatti cuando desechó ser candidato en Santa Fe- dejar la cartera de Defensa para escoltar a Cristina Fernández en la lista, a pesar de que ese cambio no era para nada ganancioso.
Logró, el bonaerense, que fue médico de Eduardo Duhalde y luego su funcionario en varias funciones, sintonizar con el matrimonio Kirchner y desde ese lugar aterrizar en un lugar de cierta relevancia en el Senado para, desde allí, alimentar su ilusión de estar en la grilla de candidatos a gobernador en 2007.
Dejá tu comentario