Comienza hoy la cuarta semana del juicio político a Aníbal Ibarra, que si bien arrancará con testimonios polémicos que desfavorecerán al jefe de Gobierno, luego el suspendido mandatario empezará a contar con la chance que le otorga el desfile de funcionarios y ex funcionarios de su staff.
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De los testigos que deberán presentarse hasta el jueves contarán además con varios ausentes. Por un lado, los ex funcionarios que se encuentran procesados en la causa judicial, como la polémica ex subsecretaria de Control Comunal, Fabiana Fiszbin, quienes se vienen excusando de participar en las audiencias. Por otra parte no es seguro que concurra el ministro de Interior, Aníbal Fernández, citado para mañana, porque ya envió una carta documento a los legisladores haciéndoles ver los errores en la citación, como que no tienen facultades para arrestarlo si no concurre. Hasta ayer, al menos, no se le había cursado una nueva invitación acorde a su cargo para que testimoniara porque los fiscales consideran que en definitiva ya brindó su declaración ante la comisión investigadora y no aportaría mucho más.
Así hoy uno de los primeros testimonios de la mañana será el del defensor del pueblo, Atilio Alimena, quien viene denunciando que advirtió al gobierno de Ibarra sobre el peligro que encerraban los locales bailables como Cromañón por falta de controles. Esas declaraciones provocaron un contrapunto entre el funcionario y Fiszbin delante del juez de la causa penal, y la ex subsecretaria terminó denunciando al defensor en una causa paralela a la de la investigación sobre lo ocurrido la noche del 30 de diciembre de 2004.
• Perspectiva
Hasta el momento, las posibilidades de que Ibarra sea restituido en su puesto siguen siendo pocas. A pesar de las defensas públicas de varios funcionarios del gobierno nacional, nada asegura que los tres kirchneristas que integran la Sala Juzgadora den su voto a favor de Ibarra. Es posible que Sebastián Gramajo, cuya terminal política reside en la Secretaría de Cultos (a cargo del dirigente porteño Guillermo Oliveri), vote en contra de la destitución y que tal vez siga ese camino finalmente Elvio Vitale, el ex director de la Biblioteca Nacional que conforma un grupo de díscolos dentro de la bancada oficialista. Pero, es más difícil que Helio Rebot, casi convertido en la voz de los opositores dentro de la Sala de Juzgamiento, termine considerando que no hay causales para la destitución. Todo dependerá de la forma en que se admitan los votos (ver nota aparte). El ibarrismo, en cambio, no da por seguro que los integrantes del ARI voten en contra del suspendido jefe de Gobierno, y creen que podrían tener al menos un voto más de los tres que cuentan casi como seguros (Laura Moresi, Norberto La Porta y Gramajo).
Por eso el testimonio de Alimena que con certeza se referirá a que las advertencias pueden complicar más a Ibarra, pero luego el mandatario porteño espera revertir ese efecto con las declaraciones posteriores que harán durante la semana algunos funcionarios.
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