Desmienten la muerte de Bussi, pero aseguran que agoniza

Política

El represor tucumano Antonio Domingo Bussi está al borde de la muerte. Según revelaron familiares cercanos, el exgobernador de facto de Tucumán "agoniza". El lunes fue internado en un instituto cardiológico por una insuficiencia cardíaca y no muestra señales de recuperación. El círculo íntimo del exmilitar lo acompaña en su últimos momentos. El centro médico desmintió a ámbito.com la muerte y sostuvo que "sigue estable", pero en estado terminal irreversible.

A las 14.05, el viceministro de Salud de la Nación, Gabriel Yedlin, publicó en su cuenta personal de Twitter que había fallecido. "Murió Bussi", escribió Yedlin, que además es cirujano otorrinolaringólogo y está cargo de la Secretaría de Políticas Regulación e Instituciones de la cartera sanitaria que conduce Juan Manzur.

Ámbito.com se comunicó al menos dos veces con la oficina de prensa del Ministerio y otras dos con el despacho de Yedlin, pero evitaron confirmar la información que publicó el funcionario. "Está en una reunión y no se lo puede interrumpir", dijeron desde el entorno del secretario de Estado en ambas oportunidades.

Casi una hora después de difundir la noticia, el viceministro borró el tweet de su cuenta.

En diálogo con la LV7 Radio Tucumán, el hijo del exmandatario durante la dictadura, José Luis Bussi, dijo que su "padre está agonizando" y aseguró que los médicos que lo atienden les dijeron que "ya no le funcionan algunos órganos". Al ser consultado por este medio, José Luis descartó la muerte cebreral, pero no se mostró optimista por una posible recuperación. Su esposa fue la que reveló que los familiares más cercanos se dirigieron al centro de salud para estar a su lado.

El doctor personal de Bussi, Ramiro Castellanos, reveló que se le aumentó la dosis de drogas para aliviar el dolor, pero advirtió que quedó en las puertas de un cuadro agónico, por la paulatina pérdida de la función de sus órganos vitales.

El exmilitar condenado por cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura fue interventor de facto de Tucumán entre 1976 y 1978 y luego resultó electo gobernador entre 1995 y 1999. Sobre el fin de su mandato resultó electo diputado pero la Justicia rechazó su asunción porque se encontraba investigado por crímenes imprescriptibles.

En 2003 fue electo intendente de San Miguel de Tucumán, pero tampoco pudo asumir. En 2004 fue procesado por la Cámara Federal de Apelaciones tucumana y luego afrontó los juicios orales. El 28 de agosto de 2008 fue sentenciado a cadena perpetua, que por su delicado estado de salud cumplía desde hace meses en su casa del selecto barrio Yerba Buena, en la capital provincial.

La Justicia lo investigaba por su participación en más de 600 casos de secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Además, debía enfrentar un juicio por una estafa cuando era gobernador por cinco millones de dólares.

Luego de varias internaciones de urgencia, a principios de esta semana Bussi se sintió mal en la casa y los médicos recomendaron su hospitalización. Debido a los problemas de salud que sufre, Bussi fue separado del juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, que comenzará este jueves en la denominada "Causa Aguirre".

La determinación de los jueces surgió en virtud de la recomendación de un perito médico de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, quien informó que no está en condiciones físicas de afrontar las audiencias ni en forma presencial ni por teleconferencia.

Bussi, el exjefe del III Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez, que también fue separado por cuestiones médicas, y el expolicía Roberto "Tuerto" Albornoz están implicados en la causa por los homicidios de Juan Carlos Aguirre y Margarita Susana Azize Wiess, secuestrados en los 70´.

Los miembros del tribunal, Casas, Carlos Enrique Jiménez Montilla y Jaime Díaz Gavier consideraron atendibles las recomendaciones de los especialistas, pero dispusieron que se efectúe un monitoreo bimestral a los dos imputados. Así, sólo afrontará el proceso judicial el "El Tuerto" Albornoz, quien está acusado por los delitos de violación de domicilio, privación ilegal de libertad y homicidio agravado, cargos que también pesan sobre Bussi y Menéndez.

Liliana Cecilia Aguirre, -hija de una de las víctimas- es una de las querellantes de la causa por la muerte de Aguirre, quien pertenecía a la agrupación Montoneros. Según la denuncia, Aguirre se encontraba el 12 de julio de 1976 en el domicilio Combate de las Piedras 710 de la capital tucumana, cuando aproximadamente a las 11.30 fue sorprendido por las Fuerzas conjuntas de Seguridad. En el ataque, que según los militares se trató de un enfrentamiento armado, murieron Aguirre y Azize Weiss -también de Montoneros- quien vivía junto a su esposo Carlos Tello y su hija Mariana Tello en ese domicilio.

Dejá tu comentario