16 de noviembre 2001 - 00:00

Despreocupada por default, UCR disfruta de internas

Raúl Alfonsín suele confesar ante sus íntimos que, cuando se afilió al radicalismo, no lo hizo por una motivación ideológica irrefrenable ni impulsado por la admiración hacia algunos de sus líderes. Se unió a esa grey por el sólo hecho de que se postulaba para un cargo un vecino de Chascomús al que detestaba y del que podía vengarse en una interna de pueblo. Alfonsín fue más tarde un ejemplar destacado de la tribu a la que había ingresado y eso tal vez se deba a aquella pasión originaria: porque el país podrá estar al borde del default y el gobierno pendiendo del hilo de buena voluntad que le provee el peronismo, pero los radicales no renuncian por eso a ese instinto básico, casi maníaco, de hacer una interna allí donde haya otro radical. Y, aunque los haya cada vez menos, siguen existiendo en cantidad suficiente como para aprovechar el sinfín de campos de batalla que ofrece este fin de año para despuntar el vicio.

Entre las peleas en que están embarcados los herederos de Hipólito Yrigoyen hay dos mayores: la que se abre por la presidencia provisional del Senado (de hecho la vicepresidencia de la Nación, que hoy ocupa Mario Losada) y la que decidirá sobre el sucesor de Alfonsín al frente del Comité Nacional de la UCR. Encadenadas con estas pujas aparecen otras: por la presidencia del bloque radical de Senadores, la secretaría general del partido y la presidencia del bloque de diputados nacionales.

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Los radicales están cada vez más convencidos de que la jefatura del Senado les volverá a ser asignada por el PJ. Chrystian Colombo y Ramón Mestre introdujeron esta cuestión en la cancha auxiliar del acuerdo fiscal que se discutió con los gobernadores del PJ y anoche parecían ajenos a los datos que surgían ayer de la oposición, donde se consagró a Ramón Puerta como candidato a ocupar la segunda jerarquía del Estado (ver nota aparte). Losada, actual ocupante del cargo, es uno de los candidatos oficialistas a mantenerlo. Pero cuenta con una dificultad principal: en el hipotético caso de que Puerta sólo desista de su pretensión, lo hará vetando a este otro misionero. Sucede que con la «chapa» de vicepresidente Losada mejoró notoriamente su performance en la provincia hasta hacer peligrar el triunfo del propio Puerta. Aun así, Losada cuenta con el aval de Alfonsín, cuya palabra gravita especialmente en este caso ya que formará parte de la Cámara. Carlos Maestro compite con el misionero y juega su condición de ganador en Chubut. Por el medio de la contienda se filtra el nombre de Raúl Baglini, a quien ya mencionan como futuro jefe del Senado algunos gobernadores peronistas (sin renegar de Puerta, le dan verosimilitud a la negociación de Colombo y Mestre con los mandatarios).

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La presidencia del bloque de senadores está ligada a la disputa anterior, ya que Baglini o Maestro podrían encabezar la bancada en caso de que no lleguen al premio mayor. Compiten con Gerardo Morales, el ganador de Jujuy, estrella de Olivos y del círculo de radicales más allegados al Presidente. Alfonsín no lo quiere y hasta considera una falta de respeto que no se lo consulte para postularlo, ya que se trata de designar al jefe de un cuerpo colegiado del que él mismo formará parte. Seguramente no se lo habrá dicho a Morales, quien cree contar con su aval (también creía lo mismo cuando lo nombraron secretario de Acción Social y el hombre de Chascomús no asistió a la jura porque le había caído pesada una comida: había almorzado yogur con Adalberto Rodríguez Giavarini).

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Si Morales no llega a presidir el bloque, dará batalla como secretario general de la UCR. Es el lugar más codiciado una vez que se descartó que Angel Rozas será el jefe del Comité Nacional, con el aval de Alfonsín. Rozas hizo varios gestos de oficialismo, pero todavía no juró sobre la biblia que no enfrentaría a De la Rúa en una eventual interna presidencial. Vacante la secretaría general, Morales pelea ese sitial con Jesús Rodríguez. J. Rodríguez todavía no saldó una preinterna en su propio sector: también Juan Manuel Casella podría aspirar al cargo (sobre todo desde que observó el lanzamiento que realizó De la Rúa de varios embajadores que podrían aspirar a su sede en Montevideo). La secretaría general de la UCR está ocupada hoy por Enrique Nosiglia, quien tiene un duelo pendiente con Jesús: la jefatura del partido en la Capital, que se discutirá el año próximo. Acaso también esto esté en el paquete de negociación. Por lo pronto, Rodríguez no podrá aspirar a la jefatura del bloque de Diputados, que será para Horacio Pernasetti. El catamarqueño se resignó ya a que el presidente de la Cámara será Eduardo Caamaño.

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