26 de octubre 2001 - 00:00

Dicen que grupo de EE.UU. podría estar detrás del ántrax

Washington (AFP, EFE) - Mientras la bacteria del ántrax llegó ayer a dependencias del Departamento de Estado e infectó a un empleado, los investigadores admitieron que el origen de los ataques bioterroristas podría estar en laboratorios de los Estados Unidos, dada la alta sofisticación del compuesto recibido en el despacho de un senador el 15 de octubre.

La correspondencia infectada recibida en el Departamento de Estado que dirige Colin Powell pudo haber sido contaminada en el centro de distribución postal de Brentwood, el principal del distrito de Columbia, antes de ser enviada a la oficina de correo de esa dependencia gubernamental. En ese mismo lugar, precisamente, se clasifican los envíos para el Congreso, por lo que el origen de la contaminación pudo haber sido la misiva dirigida al senador demócrata Tom Daschle, potenciada con el aditivo químico detectado ayer, que además habría extendido el ántrax a otras dos oficinas del Senado.

También se informó que cuatro máquinas distribuidoras de un centro postal ubicadas en pleno Manhattan, en Nueva York, estaban infectadas posiblemente con bacilo del carbunco. Estas podrían haber sido utilizadas para distribuir las cartas con ántrax que fueron enviadas hace dos semanas a la cadena de televisión NBC.

Investigadores citados por el diario «The Washington Post» sostuvieron que la complejidad del aditivo químico descubierto en la misiva para Daschle sólo podría haber sido producida por laboratorios de los Estados Unidos, la ex Unión Soviética o Irak, tal como lo ratificó el propio Daschle. Sin embargo, un miembro del gobierno allegado a la investigación dijo que era «poco probable» que el origen hubiera estado en el exterior de los EE.UU.

Cada uno de esos países utilizó una técnica diferente, lo que podría ser decisivo para averiguar la procedencia del compuesto. En el caso del programa ruso, requiere la producción de un gran número de esporas unidas y tratadas con un sistema de congelamiento, en tanto que la técnica iraquí descubierta por inspectores de la ONU consiste en un proceso de esporas secadas en presencia de una base de arcilla y aluminio.

• Técnicas diferentes

Alan Zelicoff, especialista de los laboratorios para la Seguridad Nacional y el Control de los Armamentos, señaló que «el grado de energía necesaria para dispersar las esporas, simplemente al abrir un sobre, era prácticamente inexistente», por lo que necesitaban un agregado especial para provocar el contagio.

También se supo que las esporas de los bacilos recibidos en Washington, Nueva York y Florida «provienen todas de la misma cepa y son muy concentradas y muy puras», según declaró en la Casa Blanca el general John Parker, responsable de las investigaciones médicas militares en los Estados Unidos.

• Forma pulmonar

Por su parte, el empleado del Departamento de Estado internado ayer trabajaba en la oficina de distribución de correspondencia y padece la forma pulmonar de la enfermedad. Desde el inicio de los ataque bioterroristas ya son 10.000 los estadounidenses que están siendo medicados con Cipro.

También se analiza que los empleados postales de Brentwood que se infectaron -dos de los cuales murieron y otros dos están hospitalizados- se habrían contagiado de la carta destinada al senador Daschle.

El ántrax que se volatilizó en el despacho de Daschle parece haber contagiado a una periodista que, enterada de la noticia, se dirigió al lugar. También se informó que un segundo empleado de la cadena NBC podría estar infectado con ántrax cutáneo, como consecuencia de la carta dirigida al conductor televisivo
Tom Brokaw. De esta manera, las personas infectadas con ántrax en las últimas semanas aumentaron a trece, incluyendo los tres que murieron.

Otros dos niños fueron internados en Washington y otros dos empleados del correo en Miami. Anoche se cerró además la oficina central de la tabacalera Philip Morris tras la aparición de un polvo sospechoso y comenzaron los exámenes a los trabajadores de la empresa. .

La variedad de indicios no permite a la Casa Blanca excluir la posibilidad de que sea
Osama bin Laden quien está detrás de estos atentados con ántrax. Ante las críticas recibidas por el presidente George W. Bush por la demora en alertar a los empleados postales, el grupo que resultó ser el más perjudicado, más aún que los periodistas y los funcionarios, el vocero Ari Fleischer sostuvo que «el presidente está firmemente convencido de que el gobierno está haciendo todo lo que puede. Si hay que señalar a alguien, deben apuntar a la gente detrás de esto y hay que apuntar a Osama bin Laden».

Dejá tu comentario

Te puede interesar