30 de enero 2004 - 00:00

Diputados deberán aprenderse discursos: impedirán que lean

Los diputados no podrán leer más sus discursos en el recinto de sesiones. Quien lo haga será sancionado con el corte del micrófono desde la presidencia. Si prospera una reforma en marcha, quien participe de los debates deberá tener preparado su tema y explicarlo de memoria, como sucedía en otras épocas cuando leer una exposición significaba un demérito para el legislador que lo intentara.

La medida no es nueva; está incluida en el reglamento de ese cuerpo desde su creación pero cayó en desuso por la decadencia de la retórica. Ahora se intentará agilizar los debates en las maratónicas sesiones de Diputados y evitar que muchos diputados, por un mero afán de protagonismo, lean los discursos que les escriben sus asesores o participen en discusiones de temas que en realidad no son su especialidad. Forma parte de un esquema de modificación del funcionamiento de la Cámara de Diputados que lleva adelante Eduardo Camaño y que ahora tiene en estudio Graciela Camaño, después de haber terminado con el organigrama de constitución de las comisiones que deberá aprobarse cuando los legisladores reanuden sus tareas en febrero.

El armado de las comisiones permanentes, es decir, quiénes las integrarán y cómo estarán comandadas, ya está terminado pero falta la aprobación final de los bloques. Dentro de ese esquema también se introdujeron algunas reformas al manejo histórico para agilizar los trámites en el Congreso, tanto en las comisiones como en el recinto de sesiones.

•Mínimo de integrantes

Por ejemplo, se decidió que casi todas las comisiones tengan el mínimo de integrantes que fija el reglamento de la Cámara de Diputados, que es 15. Se quiere evitar de esta forma que se atrase el trabajo por los largos debates en comisión producto de demasiada cantidadde diputados, muchos de los cuales no entienden de los temas que se están tratando.

Sólo quedan afuera de esta regla la comisiones más grandes y estratégicas como la de Presupuesto y Hacienda, Relaciones Exteriores, Asuntos Constitucionales o Finanzas.

•Disposición histórica

Pero el resto, donde el reglamento fija un máximo de hasta 30 o 45 integrantes, sólo quedarán conformadas con 15 miembros.

En ese marco se quiere revivir una disposición histórica del Congreso que la práctica dejó en desuso:
la prohibición de leer los discursos con la consiguiente obligación de que los diputados lleguen al recinto con sus temas preparados, estudiados y sintetizados.

Con esto, los diputados que están al frente de la reforma quieren conseguir varios objetivos:
que participen de los debates quienes realmente entienden y preparan sus temas, y no cualquiera que por figurar pida la palabra con la idea de pasar a la posteridad con un discurso vacío o de mero contenido político sin relación con el tema en votación y que se acorten los tiempos.

«Queremos terminar con el todologismo
-dice Graciela Camaño, una de las diputadas que trabaja en la reforma-, no puede ser que cualquiera hable de cualquier tema si saber de qué se trata.»

La baja performance que tuvo la Cámara de Diputados en los últimos años, no en producción de leyes sino en el grado de preparación de los representantes, hizo que muchos legisladores apelaran a leer discursos que en muchos casos escribeun asesor. En más de una ocasión los periodistas pudieron constatar que un diputado se trababa en la lectura de un discurso y no podía salvar el bache simplemente porque no tenía mucha idea de lo que estaba leyendo. Un caso típico fue el debate del Presupuesto 2004 en noviembre del año pasado en donde el propio Carlos Snopek ( presidente de esa comisión clave) debió leer buena parte de su discurso, algo impensado en un Raúl Baglini, un Rubén Rabanal, un Oscar Lamberto o hasta en un Jesús Rodríguez.

Pero en realidad esa práctica siempre estuvo prohibida aunque los presidentes de turno debieron permitirla casi por un acto de piedad.

La decisión final se tomará la semana próxima cuando se comience a discutir el armado final de la actual Cámara de Diputados con las presidencias de comisión. Sólo un caso quedó por ahora en suspenso: el de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Está claro que
Carlos Ruckauf no será su presidente y aunque en el organigramaarmado figura el nombre del chaqueño Rafael González, falta todavía el visto final de Néstor Kirchner.

En cuanto al resto de esos cuerpos, la proporción de fuerzas no ha cambiado demasiado. El radicalismo se quedaría con dos comisiones menos que las controlaba hasta ahora y le cambiaron al peronismo la presidencia de pymes por la de Acción Cooperativa, que hasta ahora presidía
Mario Cafiero.

Así la UCR continúa con la jefatura de ocho comisiones: Vivienda, Ciencia y Tecnología, Legislación Penal, Economía, Prevención de la Drogadicción, Acción Cooperativa, Mercosur y Seguridad Interior.

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