Diputados: no reconocen a Carrió cetro de opositores
-
El Gobierno acelera a 2027 con el riesgo de que se corra el eje de la grieta: de "anti K" a "anti Milei"
-
Berni no descarta ser candidato a gobernador: "Voy a estar donde el proyecto me necesite"
Gerardo Morales
El caso de Sarghini también es peculiar dentro de la pelea que ya se da en el Congreso para captar votos dentro de la oposición.
El Justicialismo Nacional -el grupo de ex duhaldistas ahora lavagnistas-tendrá 11 diputados hasta el 10 de diciembre. Ese día desaparecerá. Del grupo sólo sobrevivirá Sarghini hasta 2009. El resto de los que siguen, Juan José Alvarez, que renovó mandato, y Francisco de Narváez, pasarán ahora a sumar en el macrismo. Por eso, la pelea por la banca de Camaño parece crucial para Sarghini, aunque resulte estéril.
Por su parte, Sarghini, aunque solo, no sumará a ninguna de las bancadas opositoras: «No sé qué voy a hacer, pero tengo claro adónde no voy a ir», le dijo ayer a este diario. En esa lista incluye al bloque radical, con el que fue junto a Lavagna en alianza en las últimas elecciones. Es sólo una muestra más de las diferencias que mantuvieron los dos grupos durante la campaña y que les quitó margen de acción.
Una de las diferencias: Sarghiniestá en contra de las retenciones a las exportaciones del agro, y los radicales proponen mantenerlas, pero en forma graduada de acuerdo con el producto.
En la Coalición Cívica la situación tampoco está definida. No parece ser tan fácil trasladar el título de jefe de la oposición a ser dueño de los cargos que la Constitución asigna al principal partido de la oposición.
El radicalismo sostiene que si bien tienen 28 diputados y Carrió exhibe 35, no se pueden calcular ambos bloques de la misma forma.
Argumentan, y ayer el socialista Rubén Giustiniani les dio en parte la razón que la Coalición Cívica es un interbloque de partidos, mientas que la UCR tiene la bancada unificada. Además, el radicalismo mantiene aún 9 senadores, mientras el ARI, sumando al socialismo, llega a 5.
Los radicales, de todas formas,tienen otras batallas que pelear que pueden debilitarlos. Tras la derrota que arrastró a Roberto Lavagna a un tercer puesto en las presidenciales,empezaron a aparecer los pedidos de renuncia al jujeño Gerardo Morales, presidente partidario y candidato a vice con el ex ministro. Uno de los que ya se anotó en esa lista es el porteño Rafael Pascual.
Pero Morales termina su mandato en el comité nacional en la primera semana de diciembre, con lo que la reunión convocada en Córdoba por el partido para los últimos días de noviembre deberá decidir también su continuidad o la sucesión. Morales quiere quedarse, pero antes espera algún reconocimiento del partido: fue él quien se cargó la ingrata campaña presidencial con Lavagna sobre los hombros, cuando casi todo el resto de la UCR miró para otro lado o se dedicó a conspirar con el enemigo.



Dejá tu comentario