14 de marzo 2006 - 00:00

Directorio de Banco Ciudad debe ir completo a examen

Mauricio Macri
Mauricio Macri
Jorge Telerman tiene, a partir de ayer, cuatro meses para renovar la conducción y vocalías del Banco Ciudad. A pesar de estar conforme y haber ratificado en su puesto al director de la entidad, Eduardo Hecker, el nuevo mandatario deberá someter su continuidad a la decisión de la Legislatura porteña.

Además de la tarea de completar el gabinete, que por cierto le impone a Telerman, el nuevo cargo como sucesor del destituido Aníbal Ibarra, el jefe de Gobierno comenzará a padecer otra pelea de puesto que aún no ha tenido en cuenta.

Se trata de la designación completa del directorio del Banco Ciudad de Buenos Aires, el organismo estatal que conduce hoy el kirchnerista-ibarrista Hecker y cinco directores más, aunque deberían ser en total 8.

Una ley, precisamente la carta orgánica de la entidad crediticia, se modificó el año pasado, pero anteriormente había tenido una enmienda para permitir que Ibarra renovara la conducción de la entidad crediticia.

La norma, de número 1.779, establece sin confusión que el jefe de Gobierno «dentro del plazo de 120 días de haber prestado juramento o compromiso ante la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, debe remitir al Poder Legislativo las propuestas de los miembros del directorio del Banco Ciudad de Buenos Aires, junto con sus respectivos pliegos».

Esos nombres, de acuerdo con la Constitución, se integran respetando la representación política de la Legislatura y con acuerdo de ésta, que envía los antecedentes de los candidatos a la Junta de Etica y Reglamento y luego emite los despachos la Comisión de Hacienda y Presupuesto.

El nuevo gobierno de
Telerman impulsa la renuncia del ibarrista Pablo Maggiolli y la incorporación de la secretaria de Hacienda, Marta Albamonte, pero en la Legislatura están dispuesto a hacerle cumplir la ley a Telerman, en definitiva casi el único mecanismo de remoción del cual dispone el Ejecutivo. Si bien la norma permite que el jefe porteño desplace a los directores, también debe aprobar esa decisión la Legislatura, aunque no sería el caso, ya que Telerman debe nombrar un nuevo directorio.

Las vacantes de dos vocalías nunca se completaron. A
Mauricio Macri se le cayó un candidato porque no pasó el dictamen de la junta, complicado en un expediente judicial y tampoco Ibarra envió pliego para uno propio. Pero, por cierto el directorio lo integran un presidente (Hecker), un vice (hoy Maggiolli) y seis vocales. Actualmente los cuatro vocales son Elba Castaño (propuesta por Ibarra), Carlos Weitz (propuesto por Hecker), Enrique Arceo (del kirchnerismo) y Néstor Grindetti (propuesto por Macri).

Las nuevas sillas deberían inclusive ser compartidas con el ARI, que obtuvo más votos en la pasada elección que el kirchnerismo y además tratándose de un cuerpo colegiado debe respetar el cupo femenino.

• Plazo legal

Es decir, que el cargo que se promete a Albamonte, no será de resolución inmediata, aunque la propia ley estima que la Legislatura cuenta con 60 días para la aprobación de los pliegos y que si rechazara alguno pueden asumir los que estén aprobados. Ese fue uno de los cambios que se introdujo después de la asunción de Hecker, que en su momento fue cuestionada porque no estaba completo todo el plantel del directorio que debía asumir junto.

Creen que
Telerman y sus seguidores estarían pensando en ratificar a algunos directores, como el propio Hecker, promover renuncias e incorporar nuevos. Sin embargo, el titular de la Comisión de Hacienda, el kirchnerista Juan Manuel Olmos, sostuvo que « todos los pliegos tienen que considerarse nuevamente, no se puede hablar de continuidad porque hay un nuevo jefe porteño, como dice la ley, y aún los que se repostulen tienen que volver a analizarse».

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