Para evitar un octubre sin convocatorias al recinto, el Gobierno llamó a una sesión en el Senado e incluyó una serie de proyectos de autoría de sus aliados, que pretenden incentivar inversiones en economías regionales. La única iniciativa con firma libertaria, que provocaría la reforma de la ley 26.657 de Salud Mental, quedará para después de la medianoche y continúan las negociaciones para conseguir su media sanción. Todos los proyectos deben aún pasar por la Cámara de Diputados.
Las primeras cuatro horas de sesión fueron dedicadas a homenajes por el aniversario de la muerte de Néstor Kirchner, además de conmemoraciones por los fallecimientos del sindicalista Norberto Di Próspero y el senador Carlos Pagotto. El legislador riojano de La Libertad Avanza fue reemplazado por Claudia Cecilia López, quien juró en el inicio de la jornada.
El oficialismo alcanzó una amplia aprobación del Régimen de Incentivo para las Inversiones Relevantes (RIIR) con 60 votos a favor contra 2 rechazos de los oficialistas santacruceños, siempre esquivos a Casa Rosada. El peronismo tuvo nueve ausencias. El proyecto de autoría del correntino Eduardo Vischi (UCR), quien lo definió como "un régimen de inversión para la producción real", establece facilidades impositivas para actividades dinámicas de generación de empleo intensivo que no pueden ser encuadradas por los esquemas ya aprobados (RIMI, RIGI) ni por el Súper RIGI, aún en debate en el Senado.
La otra prioridad es la regulación de un mercado de carbono, de parte de la salteña Flavia Royón (Primeros los Salteños). Además, se incluyeron otros dos proyectos de aliados: uno que dispone la obligatoriedad de los comercios del rubro gastronómico de contemplar cartas adaptadas con pictogramas, de la chubutense Edith Terenzi (Provincias Unidas); y otro que modificaría la ley 26.206 de Educación Nacional para promover el desarrollo de la educación emocional en el sistema educativo, del catamarqueño Flavio Fama (UCR).
Primera sesión en el Senado desde el 25 de septiembre.
Régimen de Incentivo para las Inversiones Relevantes
El primer proyecto del temario fue el RIIR cuyo autor, Eduardo Vischi, planteó que busca "poner reglas claras de juego" y aprovechar la demanda global de alimentos y energía para "inversiones de las medianas y grandes empresas que probablemente tengan la mirada puesta en un país más federal y puedan apostar al desarrollo productivo de distintos rincones del país". "Hay una recesión, una falta de consumo y un parate; evidentemente el consumo interno está rezagado. Por eso, sin dudas un objetivo importante es la exportación de nuestros productos", añadió.
La iniciativa busca atraer inversiones superiores a los u$s12 millones a partir de la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y de la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA generados por la actividad. A su vez, establece que los emprendimientos deben estar destinados a la fabricación o importación de "bienes muebles nuevos" -excepto automóviles-, o la realización de obras afectadas directamente al desarrollo de actividades productivas en territorio nacional. Otras de las condiciones es que no podrán adherir las inversiones en activos financieros, de portfolio y bienes de cambio.
El plan de inversión deberá contener un compromiso de contratación de proveedores nacionales equivalente como mínimo al 20% de la totalidad del monto de inversión destinado al pago de proveedores. También se establece la devolución de créditos fiscales en el IVA.
El Senado homenajeó a Juan Carlos Pagotto en el inicio de la sesión.
Régimen de mercado del carbono
En septiembre se dictaminó en el Senado un régimen para institucionalizar los mecanismos de medición y seguimiento del mercado de carbono en la Argentina. El proyecto reglamentaría la comercialización de "créditos de carbono", que se obtienen cuando emprendimientos de sostenibilidad (reforestación, energía renovable o agricultura regenerativa) generan una reducción en la emisión, a compradores nacionales o extranjeros que precisen compensar sus propias emisiones de carbono.
La redacción crea el Registro Nacional de Reducción de Emisiones, que tendría mayores funciones que el Registro Nacional de Proyectos de Mitigación (ReNaMi) creado en 2021, que fiscaliza proyectos que deben demostrar que la reducción de emisiones no habría pasado sin su existencia y que es duradera en el tiempo. Como estímulo, tendrían estabilidad fiscal por 15 años y una serie de facilidades impositivas (en Ganancias, IVA y amortizaciones). Se establece seguridad jurídica con respecto a la propiedad del crédito, que pertenece al dueño de la tierra y no al Estado.
La medida implicaría un paso más en la construcción de capacidad regulatoria, establecería en la Argentina un marco legal similar al de la región (Brasil, Chile y Colombia ya se reglan por estos marcos) y destrabaría la actual iniciativa de mercados voluntarios. Se estiman inversiones de unos u$s6.000 millones a partir de la reglamentación, que aún debe pasar por Diputados.