El país recordó ayer con dolor los siete años del terrible atentado a la sede en la Capital Federal de la mutual judía AMIA, donde hubo 85 muertos, centenares de heridos, innumerables daños y también una cicatriz en la sociedad que aún no se repara. Hubo también críticas al gobierno (el anterior y el actual) y a la Justicia por la demora en resolver este caso que, en setiembre, irá a juicio oral y público para determinar la responsabilidad de los detenidos por la llamada conexión local.
El ministro de Justicia, Jorge de la Rúa -actuando como improvisado vocero del Gobierno-, rechazó que la actual administración que encabeza su hermano Fernando no se haya preocupado en impulsar la investigación para aclarar el atentado de la AMIA, cuyo séptimo aniversario se cumplió ayer. El rol oficial es calificado de «insuficiente» por parte de los familiares de las víctimas y de los dirigentes de las organizaciones que agrupan a la colectividad judía que pronunciaron duros discursos ante unos 8.000 asistentes al acto en que se recordó el trágico hecho terrorista que arrojó 85 muertos y casi 200 heridos. También el juez Juan José Galeano y el anterior gobierno de Carlos Menem fueron ácidamente cuestionados por los familiares de las víctimas. «Todo el apoyo material para la realización del juicio lo realizó este gobierno», recordó el ministro de la Rúa, quien aceptó que hubiera sido mejor que el Presidente hubiera estado ayer en el acto. Aclaró que ello no puede ser interpretado como falta de acompañamiento, ya que había concurrido a otro acto el martes. Patricia Bullrich también asistió en apoyo de De la Rúa y mencionó la creación de una comisión investigadora en el seno de la cartera de Interior que dirige la ex viceministra Nilda Garré.
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El clamor oficial surgió por los duros cuestionamientos de José Hercman, presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). El principal dirigente de la colectividad judía en la Argentina manifestó su «indignación por la impunidad de los crímenes y el ataque antisemita». Por su parte, el presidente de la AMIA, Hugo Ostrower reclamó que la Justicia «escuche la voz del pueblo, y esa voz dice que ahora es turno del actual gobierno de demostrar que es posible hacer mucho más de lo que se ha hecho para quebrar los pactos de inmunidad, porque en el esclarecimiento y castigo de la masacre de la AMIA no se juega sólo una cuestión de derecho penal: se trata también del juicio a la impunidad, al antisemitismo, a la indiferencia y a los corruptos que encubrieron o fueron cómplices y a los mercaderes de la muerte».
Los familiares de las víctimas reclamaron a viva voz que avance la investigación judicial. El próximo 24 de setiembre se inicia el juicio oral y público contra el reducidor de autos Carlos Alberto Telleldín (h) y los ex policías bonaerenses Juan José Ribelli, Irineo Leal, Marcelo Albarracín, Claudio Araya, entre otros. Para Galeano, este juicio «abarca sólo 20 por ciento de la investigación y sólo se remite a la conexión local que se movió en torno al armado y entrega de la traffic, que luego -cargada de explosivos-se hizo estallar en la AMIA».
Responsabilidad
Para los fiscales Eamon Mullen y Alberto Nisman -el primero encabezó la instrucción fiscal y el segundo será el principal acusador en el juicio-, estas personas tienen un importante grado de responsabilidad en el atentado porque -sostienen-estaría probado que conocen el eslabón superior que entregó la camioneta al comando terrorista del Hizbollah que ingresó en el país por la Triple Frontera y cometió materialmente el ataque contra la mutual judía. En ese criterio coincide en privado el propio Galeano, quien calificó la conducta de los imputados como penalmente responsable de la coautoría del atentado. Además, Mullen y Nisman esperan para los próximos días importantes resoluciones del juzgado tendientes a avanzar en la causa.
Testigo protegido
Precisamente en la sustanciación del juicio, los fiscales lograron que el testigo iraní protegido por Alemania -denominado como «testigo C» por el juzgado de Galeano y con el nombre falso de Abolghasem Mesbahi, quien acusó directamente a su país de ser el responsable ideológico del ataque terrorista-esté en Buenos Aires para el juicio. La presencia de «C» no es un dato menor, porque, según sus últimas declaraciones habrían existido relaciones diplomáticas muy fuertes entre el anterior gobierno y ese país.
Precisamente, uno de los reproches de la comunidad judía es la forma como el ex agregado cultural Moshen Rabbani se ausentó del país, pese a que Galeano, al inicio de la investigación, por indicaciones de otro testigo protegido, pero en este caso de la CIA americana, pidió la captura del diplomático, actualmente refugiado en Irán. Los fiscales pretenden la extradición de Rabanni para este juicio, aunque esperan poder imputarlo como responsable directo del atentado.
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