Algarabía ayer en la localidad bonaerense de San Francisco Solano. Aníbal Fernández, Ginés González García, Néstor Kirchner y Felipe Solá, durante un acto oficial.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hasta allí, rumiando la bronca por no haber podido filtrar delegados en el armado del PJ de la provincia de Buenos Aires, Kirchner llegó para
Y lo hizo con una colección de ministros como escoltas: el de Salud,
Al margen de sus chispazos -que van y vienen-, Kirchner y Solá compartían la misma angustia: el patagónico, porque lo aislaron del armado peronista; el gobernador, porque teme que, en pocas semanas,
Los duhaldistas, que tarde y mal comprobaron que el felipismo se quedó con un pedazo nada despreciable del partido, empezaron a masticar una idea para recuperar el territorio perdido: