¿Duhalde algo más lejos de Ruckauf?
Avanzó ayer Eduardo Duhalde por un camino que traerá consecuencias en la agria interna del peronismo: confió que un éxito de Domingo Cavallo como responsable de la economía preparará su candidatura a presidente en el 2003. Hasta hoy esa tarea la tenía negociada Duhalde con Carlos Ruckauf, que parece ahora desplazado de las preferencias del ex gobernador. Duhalde demostró en la última tenida del Congreso que domina a los legisladores del PJ de la provincia de Buenos Aires; Ruckauf apenas pudo encuadrar el voto a favor de las leyes especiales reclamadas por Cavallo de tres diputados y eso parece alentar otros vuelos. Almorzó el sábado con el ministro con quien lo unieron varias batallas en el pasado (la última fue contra Menem y Yabrán) y Duhalde salió con la mirada encendida: ya lo ve más candidato a presidente que a Ruckauf, con quien tenía un acuerdo para apoyar su chance de reemplazar a Fernando de la Rúa.
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Duhalde analizó que «si se da la recuperación económica, Cavallo será el artífice, y habrá que darle batalla» en los próximos comicios presidenciales, pero relativizó la cuestión al sostener que «son gajes del oficio». Además, relativizó las expectativas positivas sobre el rumbo de la economía marcada por Cavallo, al indicar que el país «está al borde del abismo», y que «se necesitan tres gobiernos seguidos que acierten el rumbo y que tengan capacidad para solucionar los problemas».
«Yo soy peronista y me gustaría que en 2003 asuma un presidente peronista, pero vamos a imaginar que Cavallo hace bien las cosas y le vaya bien al país. ¿Por qué Cavallo no tiene derecho a querer ser lo quiera ser? ¿Por qué tenemos miedo a que el que hace las cosas bien pueda llegar?», se preguntó la diputada justicialista.
Chiche Duhalde atribuyó a la conveniencia de las campañas políticas, el vuelco de opiniones respecto a Cavallo, quien antes parecía recibir el respaldo de un pequeño grupo de seguidores y que hoy aparece como el centralizador de las voluntades políticas. «Todo tiene que ver con las campañas políticas, lamentablemente las chicanas políticas son detestables y en campaña se dice cualquier cosa», sostuvo Duhalde, quien recordó que «en la campaña (presidencial del '99), la Alianza fue muy cruel con Cavallo».
Sobre Carlos Menem, Duhalde despachó que «no tiene ninguna posibilidad» de competir en las elecciones presidenciales de 2003, y sintetizó que «si bien tuvo un muy buen primer gobierno, el segundo fue un desastre».




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