Eduardo Duhalde firmará mañana el indulto del ex militar Mohamed Alí Seineldín y del jefe guerrillero Enrique Gorriarán Merlo, los dos condenados a prisión perpetua por dos alzamientos insurgentes. Era esperable desde la gestión de Carlos Menem, quien pensaba en igual medida como una forma de «pacificar» la relación con sectores militares y también de la oposición de izquierda. No logró consenso para dictar el perdón sin polémicas. Tampoco lo pudo hacer Fernando de la Rúa, que lo intentó en plena huelga de los condenados por el ataque a La Tablada, motivo incluso de la recordada escena de la agresión de un activista en un programa humorístico por TV. Esta vez, Duhalde cree tener la fuerza para poder dictar la medida que piden los familiares de un Gorriarán muy enfermo o de un Seineldín que desde hace tiempo goza de permiso para salidas laborales. Néstor Kirchner, al enterarse de las medidas, las rechazó desde Santa Cruz. Ya se opuso, recordó, a los indultos a ex militares y guerrilleros por Carlos Menem en la década de los años '90. Anoche, Duhalde insistió en que firmará los decretos y habrá que esperar los efectos en un Kirchner que, aunque los rechace, se beneficiará porque lo liberan de presiones en el momento cuando necesita quitarle lastres al primer tramo de su gobierno. También habrá que esperar qué impacto tendrá la medida en los beneficiarios. Seineldín participó en las presidenciales del 27 de abril con un candidato. No se conocen gestos de arrepentimiento del ex guerrillero.
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