21 de marzo 2002 - 00:00

Duhalde intenta que Bush lo reciba hoy

Condoleeza Rice, la titular del Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., pareció ayer condenar por anticipado el esfuerzo: «Estoy segura de que se verán, pero no está prevista ninguna reunión entre ellos». Hablaba de George W. Bush y de Eduardo Duhalde, quienes participarán hoy de una cumbre de la ONU en México. Sin embargo, desde el entorno más cercano al Presidente se desafiaba anoche esa sentencia y también la gestión completa de la Cancillería de Carlos Ruckauf. El número dos de la SIDE, Oscar Rodríguez (marido de Mabel Müller e íntimo de los Duhalde), buscaba una entrevista particular con el presidente norteamericano. La gestión se hacía delante del mejor amigo de Bush, su secretario de Comercio, Robert Evans.

El gobierno de Eduardo Duhalde recibió ayer con decepción las declaraciones de George W. Bush, Paul O'Neill, Condoleeza Rice y Anne Krueger acerca de que el gobierno todavía carece de un «plan sustentable» que le haga accesible un auxilio por parte del Fondo Monetario Internacional. Las admoniciones económicas de los principales funcionarios de los Estados Unidos sacudieron la que, para el duhaldismo, iba a ser una semana tranquila: ayer el dólar a $ 2,57 los despertó de esa fantasía.

Anoche se pretendía algún alivio para el impacto que produjeron Bush y su coro, y para lograrlo se exploraba una vía heterodoxa: conseguir, desafiando al protocolo, una reunión con el presidente de los Estados Unidos, hoy, en la cumbre de la ONU que se desarrolla en Monterrey. La gestión corrió por canales informales: los contactos del segundo de la SIDE, Oscar Rodríguez, con el entorno de Robert Evans, quien además de ser secretario de Comercio es el mejor amigo de Bush. Si esta búsqueda tuviera éxito hoy, habría una reunión muy breve pero tal vez decisiva entre Duhalde y el mandatario norteamericano en una suite del hotel Quinta Real, donde ambos estarán alojados.

• Deseos

Si es por la agenda oficial, Bush no mantendría contacto individual con ninguno de sus colegas (cerca de 50) reunidos en México. Sólo tenía prevista una entrevista con Vicente Fox, el dueño de casa. Pero las líneas tendidas desde el duhaldismo íntimo (Rodríguez es el marido de Mabel Müller y ambos pertenecen al círculo más estrecho de los Duhalde) intentaban anoche modificar ese cuadro, desafiando a Carlos Ruckauf y su Cancillería. Si los deseos de estos colaboradores «familiares» del Presidente se concretaran, también quedaría fuera de foco la decisiva Condoleeza Rice, titular del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, quien ayer afirmó que Bush no tiene previsto reunirse con Duhalde.

• Pronósticos

A pesar de los malos augurios que el mercado leyó en los dichos emitidos desde Washington, los principales funcionarios que quedaron en Buenos Aires no se movieron de los pronósticos que el propio Duhalde emitió antes de partir hacia Monterrey, durante la reunión que mantuvo con su círculo más cercano, en Olivos, el martes por la noche. «(Horst) Köhler me va a decir que hay ayuda, aunque sea para este tramo inicial, simbólico. Para lo otro más grande vamos a tener que pensar en más ajustes», explicó el Presidente a José Pampuro, Aníbal Fernández, Antonio Arcuri y Carlos Soria en esa comida.

Cuando hablan de «lo otro más grande» los duhaldistas se refieren a un financiamiento de unos u$s 20.000 millones que podría definirse a fines de junio. Mientras tanto esperan que el Fondo destrabe los u$s 9.000 millones suficientes para pagar intereses de la deuda a organismos internacionales, entre los cuales se encuentra el propio FMI.

Para un salvataje más ambicioso, el foco del gobierno estaría puesto en las provincias, que fueron la bestia negra del informe que Anoop Singh presentó ante el directorio del Fondo el lunes pasado. El propio Bush puso el foco en este problema ayer, cuando reclamó ajustes al país. Mientras tanto, y según lo que convinieron en la reunión del martes con Duhalde, ayer desde la Casa Rosada se trataban de despejar incógnitas políticas a través de varias gestiones. Mientras la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Justicia avanzaron en un proyecto de derogación parcial de la ley de «subversión económica» -la dejaría reducida a sus aspectos penales más sensatos-, en el Palacio de Hacienda se formulaban los primeros borradores de una nueva versión de la Ley de Quiebras, que se adapte aunque sea a regañadientes a las pretensiones del monopolio «Clarín», principal impulsor de la versión aprobada por el Congreso y que la comunidad internacional impugna.

De manera más discreta, uno de los funcionarios clave de Duhalde se reunió ayer con tres banqueros (Emilio Cárdenas, Enrique Cristofani y Manuel Sacerdote) para analizar el estado actual de las causas judiciales seguidas contra el sector financiero. No debería sorprender si la Corte unifica y toma entre manos estos pleitos para definirlos rápidamente.

Por una vía paralela, en el Banco Central se seguían indagando ayer las posibilidades de serenar al mercado del dólar con medidas técnicas más o menos conocidas: desde la rebaja de encajes para los nuevos depósitos en pesos a 7 días (ya ajenos al «corralito») hasta la resolución que obligaría a los exportadores a liquidar divisas cinco días después de realizada la transacción.

"¿Cuánto dinero será suficiente?"
"¿CUÁNTO DINERO SERÁ SUFICIENTE?"

Monterrey (Reuters) - El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Paul O'Neill, se preguntó después de recordar que la Argentina recibió fuertes sumas desde noviembre de 2000: «¿Cuánto dinero será suficiente?».

El secretario estadounidense recordó que en noviembre de 2000 el entonces presidente Bill Clinton y su secretario del Tesoro Larry Summers habían dado su acuerdo para que el FMI desbloqueara una línea de crédito a la Argentina por 43.000 millones de dólares (en realidad fue mucho menos), cuando estaba en situación crítica.

Pero en abril,
«la Argentina estaba de nuevo sin dinero. El FMI señaló entonces que la Argentina necesitaba de un poco más de 20.000 millones de dólares y dimos nuestro acuerdo». Y en agosto siguiente, esta remesa «se había esfumado», agregó el secretario del Tesoro en una rueda de prensa en el marco de la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo organizada por las Naciones Unidas.

«Estamos listos para darle a la Argentina ayuda técnica, consejos, sugerencias. Todo lo que podamos hacer para ayudarlos a restablecer la situación.»

«Nadie está más preocupado -agregó- que el presidente Bush. No nos gusta la convulsión social en la Argentina y estamos tratando de ayudarlos, pero solamente ellos pueden administrar esta crisis y restablecer los fundamentos de un crecimiento económico.»

O'Neill dijo que tiene previsto reunirse con funcionarios económicos de alto nivel de la Argentina en una sesión bilateral hoy.

• Rice

En tanto, en Washington la consejera de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice, dijo que «cuando las reformas estén en marcha de una manera que conduzcan a un crecimiento sustentable, entonces la comunidad internacional estará allí para ayudar a la Argentina». «Pero las reformas tienen que ser efectuadas», advirtió.

En la reunión que mantuvo ayer con la prensa para hablar sobre la gira que Bush realizará por tres países de América latina, Rice dijo que la Argentina necesita políticas presupuestarias y de crecimiento «sustentables».

«Trabajar con el Fondo Monetario Internacional es el mejor camino para que la Argentina cree las condiciones»
para una reanudación de los financiamientos internacionales, señaló la asesora.

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