21 de marzo 2005 - 00:00

Duhalde y Kirchner preparan pacto para después de Pascua

Chiche Duhalde, Graciela Giannettasio, Mabel Müller y Elda Agüero, en el lanzamiento de la agrupación Lealtad con la que el duhaldismo quiere enfrentar en internas a Felipe Solá.
Chiche Duhalde, Graciela Giannettasio, Mabel Müller y Elda Agüero, en el lanzamiento de la agrupación Lealtad con la que el duhaldismo quiere enfrentar en internas a Felipe Solá.
Al regreso de Marruecos, cuando amanezca abril, Eduardo Duhalde dictará el tramo final de su táctica para cercar a Felipe Solá. Rociado de la bendición pascual de la Semana Santa, ultimará su costura política con Néstor Kirchner y buscará dar solidez al experimento del neoduhaldismo.

Con el Presidente tiene agendada una -profusamente promocionada-cumbre para la semana próxima donde, dicen en el PJ, Duhalde y Kirchner afinarán la estrategia común para enfrentar las elecciones en Buenos Aires. De la misma, se entiende, no participaría Solá.

No hay mayores precisiones -sobre el destino de Cristina, por caso-pero la existencia de la cita supone que se anudará un entramado global para encarar, en tándem, las legislativas del 23 de octubre que el Presidente plantea como un plebiscito de sus dos años y medio de gobierno.

En paralelo, Duhalde hará un segundo movimiento: ordenará convocar a un congreso del PJ bonaerense donde se votarán dos reformas que pretende exponer como una señal de que la renovación del duhaldismo es algo más que un tren de rostros conocidos.

Si doma el recelo de sus protegidos -que reniegan contra el límite de los mandatos a dos consecutivos-el ex presidente sembrará en el PJ dos pautas inéditas: un tercio de los candidatos deberán tener menos de 35 años y ningún dirigente podrá tener más de una reelección en su cargo.

• Resurgimiento

Manoseados durante meses, los dos proyectos -para renovar la Carta Orgánica del PJresurgieron apenas Duhalde calibró que, de un salto, Solá se trepó al lomo de la «nueva política» y lo exilió a él y a los suyos al otro lado del río; al fango cloacal de «lo viejo».

Aquellos retoques serán posibles si el PJ reúne el Congreso que, con mandato prorrogado, preside Osvaldo Mércuri y donde el felipismo, sobre todo vía Alberto Balestrini, arría a un puñado de delegados. La fecha tentativa es el 15 de abril, pero a nadie debería extrañar una prórroga.

Con la imposición del
«cupo joven» y el límite de reelecciones, Duhalde pretende cimentar el experimento del neoduhaldismo que se lanzó en Tres de Febrero. Pero no fue ésa la prioridad del mitin del sábado: sino mostrar que, más allá de las fugas, el duhaldismo es un ejército temible.

De hecho encolumnó a 30 diputados nacionales, 60 legisladores provinciales y 40 intendentes. Pero, en estos casos, hablan las ausencias: no asistió ningún ministro nacional, a pesar de que
José Pampuro, Aníbal Fernández y Ginés González García no pueden -ni quieren-ocultar su ADN duhaldista.

Tampoco asistió
Antonio Cafiero, que busca el bronce como gestor de una reconciliación, hoy imposible, entre Duhalde y Solá. El senador cree encontrar en su hijo «Juampi» un operador privilegiado pero el ministro es, justamente, uno de los mayores promotores de ensayar el modelo '85 compitiendo por afuera del PJ.

Una rareza porque, al mismo tiempo,
Cafiero (h) mantiene intactos sus lazos con Chiche Duhalde, motivo por el cual sus colegas de gabinete y legisladores, apocalípticos, lo cicatean para que defina de qué lado de la raya está. «Cree que esto es una joda, pero es una guerra», lo maltratan.

Bajo ese ruido,
Solá deberá atender el reclamo que le gritó Chiche cuando lo intimó a que se anime y «ponga fecha» para la interna partidaria. El gobernador demora la definición porque espera que Kirchner le envíe un fax con indicios sobre qué hará la Casa Rosada al respecto.

Pero a
Solá se le termina el tiempo: con la ley vigente, la interna no puede ir más allá del 23 de junio, con lo que debería convocarla en abril. Es decir: si no encuentra un atajo legal, en las próximas semanas deberá decidir si compite por dentro o fuera del PJ.

El duhaldismo se prepara para esa disputa que, todavía, no sabe si alguna vez se producirá. El sábado, al lanzar la línea Lealtad, alistó al generalato que quedará al frente de la eventual campaña para enfrentar en primarias al gobernador.

El diputado con licencia
Juan José Alvarez quedará como el CEO de esa mesa, escoltado por Humberto Zúccaro, Marcelo Carignani, Alberto Descalzo, Andrea García, Jorge Villaverde, Julio Pereyra, Julián Domínguez, Alfredo Meckievi, Alicia Tabares, Mónica Litza y Pablo Bruera, entre otros.

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