EE.UU. acelera sus preparativos y Pakistán busca evitar una guerra
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En tanto, el gobierno de Estados Unidos se declaró satisfecho por la disposición de Pakistán de pedir al régimen de Kabul que entregue a Bin Laden. «Es claramente un paso en la buena dirección», dijo un portavoz de la Casa Blanca tras co nocerse la noticia.
Durante la jornada, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo que Estados Unidos enviará un equipo de funcionarios a Pakistán «en los próximos días». «Debemos enviar a Islamabad un equipo apenas tengamos una idea precisa de lo que necesitaremos y del apoyo que podremos requerir de nuestros amigos paquistaníes», declaró Powell.
Pero el régimen talibán respondió amenzando con atacar a los países vecinos que ayuden a Estados Unidos durante la previsible campaña militar contra su país y declaró una vez más que mantiene su postura de proteger a Bin Laden. Esto incrementa los temores a un desborde del conflicto a toda la región.
Los talibanes, que controlan cerca de 95% del territorio nacional afgano, parecen cada vez más aislados y separados del resto del mundo. Mientras corren el riesgo de ser el primer objetivo de Estados Unidos en la guerra antiterrorista, pidieron a los últimos extranjeros todavía presentes en Afganistán que abandonen su territorio. La ONU y las organizaciones humanitarias ya evacuaron a su personal durante la semana pasada.
Por otra parte, uno de los tres países que reconocían el régimen fundamentalista de Kabul, los Emiratos Arabes Unidos, admitieron estar «reconsiderando» sus relaciones con Afganistán. Pakistán ya se declaró del lado estadounidense, y Arabia Saudita depende de manera vital de la ayuda militar estadounidense para neutralizar la amenaza de Irak.
Hasta Irán condenó con una dureza inédita los atentados contra EE.UU. Mientras se prepara para la llegada masiva de refugiados afganos, de momento cerró sus fronteras con ese país y admitió estar estudiando la posibilidad de establecer «zonas tapón» para controlar el flujo de decenas de miles de afganos que tratan de huir de su país.
Por su parte, Rusia ha puesto sus fuerzas en alerta, sobre todo en la República de Tayikistán, fronteriza con Afganistán.



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