30 de octubre 2001 - 00:00

EE.UU.: detectan ántrax en 3 ministerios y en la Corte

Washington (EFE, DPA, EFE, AFP) - La presencia de ántrax se multiplicó ayer en diversas oficinas públicas de Estados Unidos, donde los departamentos de Estado, Justicia y Salud detectaron el bacilo en sus edificios y la Corte Suprema debió sesionar en otra sede por primera vez en su historia. También se encontraron esporas de la bacteria en una valija diplomática enviada a la Embajada de los EE.UU. en Perú que había sido despachada por la cartera de Exteriores.

Además, anoche se informó de un nuevo caso de ántrax cutáneo en una mujer de Nueva Jersey que no trabaja en el correo ni pertenece a una población considerada de riesgo. Ahora serían 14 las personas que padecen la enfermedad.

El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, informó que se hallaron vestigios de esporas en dos oficinas de correo dentro del edificio principal de ese ministerio y en otro edificio que gestiona su correspondencia ubicado a metros de la Reserva Federal y el Departamento de Interior, así como en un paquete enviado a la embajada en Lima, lo que encendió la alarma en otras representaciones diplomáticas en todo el mundo y obligó a cancelar el envío de correspondencia al exterior desde esa dependencia. La embajada en Noruega, de hecho, cerró a la espera de un examen exhaustivo de las cartas recibidas.

El despacho a Lima se había realizado desde una dependencia de Virginia, en donde un empleado contrajo el peligroso ántrax pulmonar. Mientras tanto, en el FBI siguen sin poder atar cabos entre la ofensiva bioterrorista y los atentados suicidas del 11 de setiembre y el gobierno de George W. Bush se defiende de las críticas diciendo que «se trabajó muy bien» ante la crisis del ántrax.

También se detectó carbunco en el centro de correo interno de la Corte Suprema, lo que motivó el cierre del edificio hasta hoy para inspeccionarlo. El descubrimiento hizo que, por primera vez desde que en 1935 se inaugurase el edificio, los magistrados de la Corte se hayan tenido que reunir en un lugar diferente. El presidente de ese alto tribunal, William Renhquist, dispuso que los magistrados pasarana deliberar a una sala de un tribunal federal cercano.

Debido a los nuevos casos, se reforzó la alerta en los correos y se programó un plan especial del Centro de Control de Enfermedades ante eventuales brotes de viruela o ébola.

Desafío de Bush

En un hecho destinado a transmitir tranquilidad a la población, el presidente Bush desafió los peligros de contagio al participar de la conferencia de comercio con embajadores africanos que se celebró en el departamento de Estado cuando ya se conocía la noticia de que el edificio había sido alcanzado por los bioterroristas.

Por su parte, el Departamento de Justicia recibió un sobre contaminado en una dependencia de Landover (Maryland). «Los tests se revelaron positivos en sitios que administran el correo destinado al edificio principal, incluida la oficina del Attorney general (ministro de Justicia)», declaró el departamento en un comunicado.

El centro postal de Landover recibe su correo del principal centro de clasificación de Wa-shington, Brentwood, que habría sido contaminado a su vez por una fuerte concentración del bacilo en una carta enviada al jefe de la mayoría demócrata en el Senado,
Tom Daschle.

Por último, se aguarda la verificación de un primer examen con resultado positivo de la presencia de carbunco en el edificio en el que opera el Departamento de Salud y la emisora de radio «La Voz de América».

Antibiótico

David Trimble, líder del Partido Unionista del Ulster, comenzó a tomar el antibiótico por consejo del gobierno estadounidense, ya que el dirigente había participado en una reunión en el Capitolio que luego se descubrió que estaba contaminado.

A cuatro semanas del primer ataque con ántrax, el FBI no encontró rastros de la conexión de la organización de
Osama bin Laden con esta ofensiva. Dieron resultados negativos las inspecciones realizadas en los automóviles vendidos en Florida por dos de los sospechosos de los ataques contra Nueva York y Washington dos semanas antes del 11 de setiembre. Los exámenes de laboratorio a dos vehículos que pertenecieron a los terroristas Mohamed Atta y Marwan al-Shehhi no revelaron la presencia de carbunco ni otro dato que conecte ambas investigaciones.

Las críticas al gobierno apuntan a señalar, primero, la demora en reconocer el problema del ántrax como un ataque bioterrorista. Cuando surgió el primer caso en Miami, que fue fatal, el secretario de Salud,
Tommy Thompson, declaró que se trataba de un «caso aislado» sin ninguna relación con el terrorismo. Luego, la demora en poner bajo protección a los trabajadores postales, ya que según empleados del correo, de haber actuado con premura se podría haber evitado la muerte de dos de sus compañeros en Washington.

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