24 de noviembre 2007 - 00:00

El ARI no sancionó a los rebeldes y dio un fuerte respaldo a Carrió

El congreso del ARI decidió ayer luego de un debate de más de seis horas ratificar su integración en la Coalición Cívica, respaldar el liderazgo de Elisa Carrió y no sancionar a los diputados que abandonaron el bloque por disensos con el rumbo político.

"Los ocho diputados que se fueron del bloque no van a poder llevar el nombre ARI", estableció el diputado Adrián Pérez y precisó que "el ARI está dentro de la Coalición Cívica y si algunos miembros se excluyen no van a poder llevar la marca ARI".

Esta definición de Pérez, votada y aprobada en el congreso del partido que reunió a 62 representantes, fue relativizada por el legislador disidente Carlos Raimundi por haber sido "cuestionada estatutariamente" por el sector crítico.

Raimundi aclaró que el grupo de los ocho no rompió con el partido y destacó: "Nuestras posturas fueron apoyadas por el 30 por ciento de los congresales", en alusión a los 19 votos que obtuvo la moción de abandonar la Coalición Cívica planteada por el grupo disidente.

La secretaria general del ARI, Elsa Quiróz, describió que "se dijo
todo lo que había que decir, fue un debate muy bueno con muchísimos planteos, yo no hable pero no importa: no volaron sillas ni mucho menos".

"En ese marco se resolvió ratificar el liderazgo de Carrió, la valoración positiva del proceso eleccionario y la estrategia de la Coalición Cívica, con el ARI dentro de su estructura", punteó la diputada.

Por el sector rebelde, Marta Maffei también destacó que "se discutió con altura" y valoró que "en un partido con escasísimo debate, pegado a Carrió, se dio una discusión profunda que creo, con el tiempo, mostrará su importancia".

"En mi caso planteé el rol que tiene que cumplir el partido, los vínculos que debe tener y con que sectores de la sociedad debe aliarse", describió la diputada de extracción sindical y ex candidata a senadora bonaerense en el 2005.

Los ocho diputados que se alejaron del bloque -Raimundi, Maffei, Eduardo Macaluse, María América González, Emilio García Méndez, Leonardo Gorbacz, Lidia Nain y Delia Bisutti-, lo hicieron acusando a Carrió de "derechizar" el partido incorporando a dirigentes como Patricia Bullrich y Alfonso de Prat Gay.

A la secesión de los ocho respondieron los legisladores y diputados leales a Carrió con un comunicado que los acusó de "contradecir el mandato popular" que constituyó al partido como segunda fuerza y de ser funcionales al Gobierno en su disputa con Carrió.

El ex radical Raimundi estableció que "el rumbo del ARI es un debate que va a demandar mas de una asamblea y es cierto que fue duro pero con límites en cuanto a la falta de respeto: fue un congreso civilizado".

Cada congresal tuvo diez minutos para exponer y se terminó aprobando un documento de diez puntos que, entre otras definiciones, apoyó a Carrió y a la Coalición Cívica, priorizó la estructuración del partido en el noroeste argentino y estableció el límite al bloque disidente de no poder usar la sigla ARI.

Dejá tu comentario

Te puede interesar