15 de julio 2004 - 00:00

El gobierno negó aumento y se endurece plan piquetero

Divididos en varias columnas, los piqueteros duros marcharon por calles porteñas hacia Plaza de Mayo. Durante varias horas, el centro de la Ciudad fue un caos.
Divididos en varias columnas, los piqueteros duros marcharon por calles porteñas hacia Plaza de Mayo. Durante varias horas, el centro de la Ciudad fue un caos.
El objetivo fue uno solo: evitar que la presión piquetera, que se apuntala sobre el reclamo de aumento de los subsidios para desocupados, se agrave todavía más. Por eso, el gobierno desplegó una serie de ofertas para, siquiera por un tiempo, sacar esa demanda de la agenda inmediata. Pero no lo logró: después de una reunión de casi cuatro horas, los caciques piqueteros abandonaron ayer la sede del Ministerio de Trabajo con la amenaza de agudizar la protesta con medidas de alto impacto que podrían derivar, incluso, en una acampada frente a la Casa de Gobierno.

Como nunca, Néstor Kirchner hizo desfilar ayer a funcionarios de cuatro ministerios para amortiguar la amenaza de los grupos duros que, luego de un acto en Plaza de Mayo, marcharon al Ministerio de Trabajo para citarse con los enviados del gobierno.

Además de Carlos Tomada, estuvieron el viceministro de Interior, Rafael Follonier -recién asumido-; el vice de Trabajo, Enrique Deibe; Daniel Fernández, de Desarrollo Social; Claudia Maries y Graciela Ventura, de Salud; y Luis Bontempo, por la cartera de Planificación Federal que comanda Julio De Vido.

Así y todo, fue sólo un gesto. Lo que buscaban los piqueteros nunca llegó: que Tomada les anuncie un incremento en los planes sociales, puntualmente en el Jefas y Jefes de Hogar, programa que reparte $ 150 mensuales a casi 1,8 millón de desocupados en todo el país.

• Expeditivo

Por el contrario, Tomada fue expeditivo. «No habrá aumento ni más planes», aseguró el ministro ante cada planteo, repetido, de los jefes duros, muchos de los cuales firmarían gustosos una suba de 150 a 200 pesos.

-Estamos
creando trabajogenuino: ya sacamos un millón doscientas mil personas de la calle, que estabandesocupadas y ahora tienen empleo, amplió el titular de Trabajo.

-Ministro, hay casi 5 millones de desocupados que no reciben subsidio del Estado, y la mitad de los argentinos es pobre, retrucaron a coro
Néstor Pitrola del Polo Obrero, Antonio Bito de CUBa y Alberto «Beto» Ibarra del MTL.

-No es cierto. Esos datos son falsos
, insistió el ministro de Trabajo, corrigiendo al INDEC.

Parece claro que eso no ocurrirá hasta tanto
Kirchner pueda publicitar el aumento de los planes -al igual que los salarios- como un signo de autoridad y bonanza gubernamental, y no como una señal de debilidad ante la persistente presión de los grupos piqueteros.

La dureza de Tomada tiene una explicación: ayer, ante los piqueteros se presentó
Daniel Fernández, que será el responsable del Plan Jefas y Jefes de Hogar cuando éste pase definitivamente a la cartera de Alicia Kirchner, proceso que -según se anunció ayer- ya está en marcha.

• Negativa

La negativa se repitió, casi sin variables, en boca de los demás funcionarios respecto del resto de las demandas.

A su turno, los representantes de Desarrollo Social, de Salud y de Infraestructura rechazaron los pedidos de cupos para el Plan Joven -que anunció anteayer
Kirchner-, de entrega de medicamentos, alimentos y participación piquetera, vía sus bolsas de trabajo, en la obras públicas que licitará la cartera de Julio De Vido.

En resumen, el diálogo gobierno-piqueteros, que con forceps se consiguió restablecer un mes atrás, quedó otra vez en vía muerta. Ayer, a pesar de que
Tomada prometió otra cita para dentro de 20 días, los caciques duros dieron por cerradas las conversaciones.

«Hasta que no tengan algo para ofrecer, no volvemos a hablar más»,
dijo Oscar Kuperman.

Esa es la postura que en Plaza de Mayo, un rato antes, había expuesto
Juan Carlos Alderete, de la CCC. Un mes atrás, a pesar de que mantiene su amistad con el piquetero oficial Luis D'Elía, Alderete anuló todo contacto con funcionarios. «Para hablar de nada, me quedo en mi casa», dijo ayer.

• Camuflaje

Temprano, Tomada había camuflado la voluntad oficial. «Mantenemos el diálogo abierto en forma permanente; ésa es la directiva del Presidente. Pretendemos que el diálogo se dé sin necesidad de cortes de rutas y sin necesidad de la ocupación de edificios públicos o privados, que no es necesario», aseguró desde Casa de Gobierno.

Ayer no lo logró: anoche, luego de la reunión en Trabajo, los piqueteros empezaron a discutir sus próximas protestas. Los capitanes del Polo Obrero, el MTL, CUBa y la FTC, entre otros grupos de la línea dura, definirán esta semana cómo reaccionarán ante la negativa oficial.

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