Por primera vez desde que el kirchnerismo abre el Consejo del Salario, cuatro entidades del campo fueron invitadas a participar de las reuniones. Se trata de las entidades integrantes de la Mesa de Enlace, que el viernes fueron sorprendidas con la llegada de las tarjetas para que hoy a las 17 estén presentes en el Ministerio de Trabajo para entablar discusiones a la par de otros representantes empresarios frente a unos 16 integrantes de los principales sindicatos del país.
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Las invitaciones fueron cursadas a la Sociedad Rural Argentina, Coninagro, CRA y la Federación Agraria, a nombre de cada uno de sus titulares (Luciano Miguens, Fernando Gioino, Marío Llambías y Eduardo Buzzi, quien no irá y enviará a su segundo, Pablo Orzolini); quienes en teoría deberían negociar con Hugo Moyano como titular de la CGT y el secretario general del gremio de trabajadores del campo (UATRE), Jerónimo Venegas. En un sentido primario, el llamado podría interpretarse como una buena señal oficial para comenzar a tender puentes con la Mesa de Enlace, después del conflicto con el campo. De hecho, la de hoy será la primera oportunidad en la que los cuatro dirigentes ingresen a una repartición pública dependiente del gobierno de Cristina de Kirchner después del voto de Julio Cobos. Paradójicamente, Tomada, como ministro de Trabajo, recibirá a la Mesa de Enlace (en conjunto o por separado) antes que lo haga el nuevo secretario de Agricultura, Carlos Cheppi.
Lejos de estas buenas intenciones, la idea del gobierno es otra. Se buscará mostrar a los cuatro dirigentes como los empleadores que menores salarios pagan de todo el país y al campo como el rubro con mayor nivel de sueldos en negro de toda la Argentina. Los datos de Trabajo hablan de negociaciones paritarias en las cuales el campo paga mensualmente poco más de los 980 pesos que corresponden al mínimo actual, y con niveles de irregularidad promedio de más de 55%, que en algunas localidades de la provincia de Buenos Aires treparían a 75%.
Se buscará además mostrar a Eduardo Buzzi, que en teoría representa a través de la Federación Agraria a pequeños chacareros casi sin empleados a cargo, como un dirigente empresario más; a la par de Miguens, el banquero Jorge Brito, el supermercadista Ovidio Bolo o el constructor Carlos Wagner. Todas personalidades que en su momento, Buzzi atacaba directamente desde su entidad. Eran los días en que el dirigente de la Federación Agraria militaba con Luis D'Elía.
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