El Gobierno será desde ahora una minoría más en Diputados
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Ahora, la situación será distinta: con menos de 100 diputados propios, el Gobierno deberá negociar con aliados con un costo mucho más alto para conseguir el quórum, habida cuenta de que en cada votación deberá conseguir 31 voluntades más que las propias para superar a la oposición.
Hay un dato no menor en cuanto al ingreso de los nuevos diputados: con los triunfos de la oposición en provincias como Córdoba, La Pampa, Mendoza y Santa Fe se refuerza el ambiente pro campo en el Congreso. Eso, sin tomar en cuenta los candidatos que cada agrupación rural coló en las filas del Acuerdo Cívico y Social, el PRO y el socialismo. Así, una muestra de la situación en que quedó el Gobierno en el Congreso la daría una hipotética votación para reformar el sistema de retenciones a las exportaciones, tal como viene exigiendo la oposición. De votarse ahora, le sería casi imposible a la Casa Rosada evitar que el Congreso la fuerce a modificar ese impuesto a los granos.
La batalla que comenzará ahora incluye, además, el control de la Cámara de Diputados. Es claro que si toda la oposición lo decidiera, podríaarrebatarle hoy la presidencia de esa cámara, algo que el peronismo hizo en 2001, cuando la Alianza perdió la elección legislativa un mes antes de que cayera el Gobierno de Fernando de la Rúa.
No parece ser, por ahora, la intención del radicalismo. Ayer, el jujeño Gerardo Morales salió temprano, antes de que comenzaran a conocerse los primeros cómputos. Salió a festejar que desde el 10 de diciembre el Congreso esté compuesto por minorías entre las que estará el oficialismo en primer lugar.
«Nosotros vamos a ser la segunda minoría», dijo Morales contabilizando la cosecha de bancas que hizo el Acuerdo Cívico y Social por todo el país. «Estamos logrando el objetivo de constituir una gran fuerza nacional con vistas a 2011».
Pero, al mismo tiempo, se apartó de cualquier posibilidad de armar un frente común con el macrismo para arrebatarle el control de Diputados: «No vamos a empujar al Gobierno en la designación de autoridades en la Cámara», dijo. Fue un festejo anticipado, cuando aún no se conocían los números, pero además una pequeña venganza lanzada con anticipación por el trance que la UCR tuvo que pasar en el Congreso en manos del peronismo.




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