El kirchnerismo en el Senado impuso su propio repudio a los bloqueos de diarios
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"Se le echó la culpa a un sindicato que no participó. Se hacía aparecer al Gobierno y a la Presidenta como cómplices. Nos imputan el silencio, pero la primera reacción de la Presidenta fue solicitar al ministro de Trabajo que solucione el tema", recordó Pichetto.
En cambio, el jefe del bloque radical, Gerardo Morales, acusó al gobierno nacional de "no hacer lo que debía, escudado en un argumento de que tenía que reprimir".
A su turno, el oficialista Marcelo Fuentes denunció, a dúo con su colega Eduardo Torres, la situación del periodista misionero, Marcelo Almada, a quien la empresa Cablevisión le habría intentado imponer una cláusula "restrictiva de la libertad de expresión". En el contrato que se intentó imponer a Almada, relató Fuentes, se establecía que "no puede invitar a su programa a quienes critiquen a alguna de las empresas de ese grupo" que pertenece al multimedio.
Por su parte, el porteño de Proyecto Federal Buenos Aires, Samuel Cabanchik, manifestó que "es un conflicto gastado que no le conviene a nadie, entre un gobierno nacional y un multimedios".
Finalmente, el radical formoseño, Luis Naidenoff, explicó que "lo que tratamos de garantizar es la libertad de expresión, cuyo correlato es el acceso a la información de todos los ciudadanos".



