3 de septiembre 2003 - 00:00

El kirchnerismo le birla bloque a Carrió

Elisa Carrió puede ver eclipsado su deseo de convertirse en referente opositora -de centroizquierda, claro- al gobierno de Néstor Kirchner. El ARI, que ella creó, corre peligro de transformarse, a partir de diciembre, en un simple apéndice del kirchnerismo en el Congreso, si prospera el plan que se atribuye a los sindicalistas de la CTA, de Víctor De Gennaro, que asumirán bancas por aquella escudería después de las elecciones.

En un trimestre, Carrió, que se había comprometido a resignar la reelección en Diputados a cambio de dar pelea en las presidenciales de abril pasado, dejará la banca y, por lo tanto, resignará la jefatura del arismo parlamentario, aun cuando pretenda manejar a control remoto a sus seguidores con fueros.

No es una persona sino dos las que pretenden reemplazarla. La dupla que se postula para heredar la conducción comenzó a probarse la ropa de Lilita hace 10 días. El economista porteño Claudio Lozano tiene ventaja: logró el domingo 24 de agosto la butaca necesaria, a la cabeza de la boleta de Aníbal Ibarra que apadrinaron Carrió y Kirchner. Su futura coequiper, la bonaerense Martha Maffei, espera sumarse el 14 de diciembre, una vez que se cuenten los votos del ARI en la provincia.

La maestra, mandamás de CTERA, y Lozano desembarcarán en el Congreso con un leitmotiv: coordinar un contingente legislativo similar al actual de 22 integrantes, montado -más que nunca- sobre la base de la Central de Trabajadores Argentinos. Maffei y Lozano, aun cuando tengan matices diferenciadores del gobierno nacional, exhiben mayores coincidencias con Kirchner que la misma Carrió.

• Trato privilegiado

No desconocen que el Presidente ha privilegiado en varias ocasiones el trato con el líder de ambos, De Gennaro, en desmedro de los propios caciques de la CGT oficial. Hombres cercanos al santacruceño más famoso admiten en confianza que el dómine de la CTA es el modelo de sindicalista que reivindica Kirchner. Demasiadas razones para hacer oficialismo, extramuros del PJ, cada vez que el Ejecutivo necesite ayuda por izquierda en el Parlamento en los 4 años que restan. Las «lilistas» puras, como Graciela Ocaña y Marcela Rodríguez, ¿lo permitirán?

El desembarco de
Maffei y Lozano afianzará la presencia ya notoria de referentes de esa organización gremial en la Cámara baja y, sobre todo, en el ala progresista. Gracias a Carrió -aunque se supone que nada es gratis y ellos aportaron estructura, fiscales y otros recursos, especialmente, en campaña-, los popes de la CTA consiguieron una representación importante en Diputados, continuación de la que inauguró Carlos Chacho Alvarez con el desaparecido Germán Abdala, de ATE, en 1989.

Entre los degennaristas con mandato vigente se destacan
Marcela Bordenave -viuda de Abdala- y los docentes Eduardo Macaluse y Elsa Quirós. Hasta el secretario parlamentario, Jorge Giles, pertenece a esa filial sindical. Todos pretenden continuar más allá de diciembre y, a pesar de que puedan extrañar a Carrió, subordinarse al dúo Lozano-Maffei, a quienes -virtualmente-ya consideran primus inter pares en la central obrera.

• Recomposición

Con semejantes pretensiones y presencia, no habría que descartar que estos ceteístas intenten recomponer relaciones con los socialistas, a pesar de que estos últimos prefirieron correrse hacia la izquierda y aliarse electoralmente con el PC y los trotskistas del MST que usan el sello IU. Ariel Basteiro, de Aeronavegantes, integra la mesa chica de la CTA y tiene diálogo fluido con Lozano y Maffei.

Los socialistas que tomaron la posta de
Alfredo Bravo podrían volver a congeniar con aristas, el PI y hasta el ex zamorista José Roselli que forman el interbloque Carrió, si la chaqueña desaparece de escena. En realidad, el fallecido Bravo y compañía se separaron del ARI antes de los comicios de abril, luego de una filípica de Lilita porque habían presentado un proyecto despenalizando, parcialmente, el aborto.

Hay otro factor que facilitaría cualquier entente:
si ganara el socialista Hermes Binner la gobernación de Santa Fe este domingo -algo que marcan las encuestas oficialesl a proximidad con el Ejecutivo nacional se convertiría en una necesidad de supervivencia. En este supuesto, la comitiva pro gubernamental, por afuera del peronismo, sería mucho más numerosa y codiciada a la hora del quórum (en presidencia de la Nación, suponen que -igual-dispondrán para esa fecha de 129 legisladores propios para sesionar, sin ayuda de otros bloques).

Evidentemente, si
Maffei y Lozano logran el viraje del lilismo -sin Carrió- hacia la vereda gubernamental, el periodista Miguel Bonasso contará con argumentos suficientes para fichar en ese lote. Bonasso, que reviste en la categoría de electo, y Lozano compartieron -aunque en ristras separadasla simpatía electoral por Ibarra en la Ciudad de Buenos Aires.

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