El presidente de Siemens dijo que la empresa "dejó atrás el negro capítulo de la corrupción"
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El presidente del grupo industrial alemán Siemens, Peter Löscher.
El escándalo de los sobornos de Siemens estalló en noviembre de 2006 tras conocerse que antiguos directivos recurrían a la práctica de sobornos y del pago de comisiones para lograr contratos.
La empresa detectó "pagos no aclarados" en al menos una docena de países, fundamentalmente en EEUU, pero también en Argentina, Vietnam, Grecia y Polonia, por valor de unos 1.300 millones de euros (1.750 millones de dólares) entre 2000 y 2006.
En Alemania, Siemens logró que la Fiscalía de Múnich diera carpetazo al caso aceptando el pago de 395 millones de euros (531 millones de dólares).
Löscher manifestó que ya se "disculpó repetidamente" por esos casos e insistió en que la compañía apuesta ahora para el futuro por una política de negocio "sostenible, lo que implica que sea limpia".
Destacó el tiempo récord -menos de dos años- en que su compañía se saneó de ese tipo de prácticas y afirmó que la reconducción de las políticas ha sido su "prioridad número uno".
Apuntó que su trabajo es "llevar a la empresa hacia adelante" y no entretenerse meditando sobre cómo puedo generalizarse dentro de la empresa la práctica de los sobornos.
"Estuvo mal. Fue un capítulo negro", refirió Löscher, quien añadió que la compañía aprendió "de forma amarga" de esa experiencia y por eso es ahora mucho más exigente con sus políticas y sus directivos.
Sobre el impacto de la crisis económica mundial en Alemania, destacó que el Gobierno de la canciller, Angela Merkel, está actuando de forma "decidida, correcta y "consecuente" y rebatió las críticas vertidas desde otros países que han tildado su política de tibia ante la gravedad de la situación.
"Cada país tiene su propia idiosincrasia. Y los programas económicos no pueden simplemente extrapolarse de un país a otro", apuntó.
Apuntó que la crisis reforzará a las empresas que ya son fuertes y debilitará a las más débiles y apuntó que la desaceleración económica mundial dará nuevas oportunidades a su compañía que, según indicó, está "excepcionalmente dotada" para hacerle frente.
Según Löscher, el encuentro mantenido la pasada semana entre empresas, sindicatos y el Gobierno de Merkel fue un "paso muy importante" y estuvo marcado por un diálogo "directo y personal" entre todas las partes.




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