Cierre de listas, el día después: el oficialismo con nuevo equilibrio y sin grandes heridos

Política

Con los nombres propios ya sobre la mesa, una nueva configuración política se abre en el Frente de Todos, aunque el balance general de esta primera etapa es compartido: hubo pocos heridos y, aunque con fallas, prevaleció la unidad.

El desfile de precandidatos oficialistas que hubo el sábado en Balcarce 50 tuvo su epicentro cuando, por la tarde, los primeros en la lista bonaerense de diputados se dejaron fotografiar en el corredor sanitario antes de viajar a Escobar. Sin embargo, la jornada de cierre de listas en la Casa Rosada finalizó cuando se apagó la luz en las oficinas del Ministerio de Interior, en medio de una fuerte lluvia cerca de las 23. Con los nombres propios ya sobre la mesa, una nueva configuración política se abre en el Frente de Todos, aunque el balance general de esta primera etapa es compartido: hubo pocos heridos y, aunque con fallas, prevaleció la unidad.

En primer lugar, la confección de listas permitió saldar la discusión que se vino dando al interior del espacio entre los sectores que apostaban por nombres propios fuertes y la posibilidad de que, atado a esto, el armado de las listas tuviera un impacto en el rearmado del Gabinete, frente a quienes consideraron que las elecciones de medio término plebscitarían la gestión de la pandemia. Finalmente primó la postura del albertismo y no se prevén cambios significativos para el Gabinete.

Si bien Alberto Fernández supo resistir la salida del jefe de Gabinete Santiago Cafiero y logró imponer en primer lugar a su amiga Victoria Tolosa Paz, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner consiguió aportar los suyos en el grueso de la lista. Agustina Propato, Mónica Macha, Leopoldo Moreau, Sergio Palazzo, Vanesa Siley, Hugo Yasky, Walter Correa y Claudia Bernazza, fueron elegidos por la exmandataria, quien ganó en cantidad.

En tanto, entre los identificados como albertistas ingresó también el ministro Daniel Arroyo, a quien se le había prometido el cuarto lugar en la lista, aunque finalmente quedó número 12.

Teniendo en cuenta que el Presidente no tuvo lapicera en 2019, para los funcionarios que vienen de su riñón liderar las listas en los distritos bonaerense y porteño (con las candidaturas de Leandro Santoro y Gisela Marziotta) fue interpretado como un logro que responde a una necesidad del albertismo: la de contar con interlocutores propios en el Congreso.

Por el Frente Renovador el saldo fue bastante equilibrado con la inclusión segura de Marcela Passo, Mónica Litza, y Micaela Morán. Tanto el partido de Sergio Massa como las organizaciones sociales manifestaron su conformidad con los lugares asignados.

Mención aparte merece el caso de Santa Fe, en donde se concretó uno de los cierres más calientes ya que al final ninguna de las tres fuerzas principales logró una lista de unidad. Para tener en cuenta, pese a que en cada proceso electoral la instancia es cuestionada, la competencia interna en la PASO en los distintos frentes tendrá lugar en la mayoría de los distritos en todo el país.

Más allá de todo, no hubo grandes heridos en el armado oficial, que supo mantener la unidad en términos generales. Ante quienes buscaban la ruptura, el Frente de Todos parece consolidarse ante este escenario. La coalición sorteó con éxito el desafío sus primeras listas de manera armónica. Resta ver si valida la consolidación del espacio en las urnas.

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