En campaña, arriesga desaire a Blumberg

Política

Roberto Lavagna continúa excluyendo aliados. El viernes pasado habló por teléfono con Juan Carlos Blumberg y dilató el encuentro con el ingeniero. «Hablemos dentro de 15 días a ver si nos encontramos», fue la excusa del ex ministro de Economía para eludir un encuentro con el titular de la Fundación Axel.

Lo cierto es que Lavagna vio varios aspectos negativos en la convocatoria de Blumberg. Primero, haberse enterado por los medios de comunicación: el estilo hermético, casi paranoico del economista, no encaja con la transparencia del planteo del ingeniero. Lavagna hubiese preferido un encuentro confidencial y lejos de la prensa para hablar del tema.

Pero además el ex funcionario kirchnerista les comentó a sus socios radicales y peronistas que no considera a Blumberg una figura convocante de todo el arco político opositor. «Ya existen antecedentes previos de reuniones entre ambos donde Lavagna lo consultó por temas de seguridad. Nada más que eso», fue la escueta respuesta que le dieron a este diario desde el búnker lavagnista de la calle Cerrito, al ser consultados sobre el estado de la relación entre ambos dirigentes.

Otro de los obstáculos para el surgimiento de una entente Blumberg-Lavagna es que el ex ministro quiere que se lo identifique con el rótulo del progresismo. Y aunque coincide con varios de los diagnósticos del ingeniero sobre el tema de la inseguridad, mantiene diferencias cualitativas en cuanto a las soluciones ya que prefiere encuadrarse dentro del «garantismo» criminal.

Pero la principal barrera entre Blumberg y Lavagna es Mauricio Macri. En el lavagnismo lamentan que el padre de Axel haya anunciado su vocación de participar en la política -y de convocar a la oposición a un pacto de unidad-minutos después de haberse reunido con el líder del PRO. «Ya quedó la imagen de Blumberg como un hombre de Macri», razonan los estrategas del fundador de Ecolatina.

El diálogo y el respeto entre Blumberg y Lavagna es recíproco, pero al ex funcionario de Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde no deja de preocuparle que hasta ahora sólo el presidente de Boca Jrs. haya respondido favorablemente a su convocatoria. Por eso no ve ninguna urgencia para juntarse con el ingeniero. Ayer, Blumberg tenía agendado un encuentro con Patricia Bullrich que finalmente no se concretó. «A nivel personal no tengo inconveniente en verlo, pero es una decisión que debo discutir primero en el seno de mi partido», explicó a este diario la jefa de Unión por Todos, una formación de la que no se conocen militantes, más allá del círculo de familiares de la ministra de Fernando de la Rúa. Pero a ella tampoco le agrada el grado de identificación que existe entre Macri y el experto en temas de seguridad. La ronda de contactos de Blumberg podría sumar esta semana a Margarita Stolbizer.

  • Contacto telefónico

    De vacaciones en Mar de las Pampas, la secretaria general de la UCR ya se contactó por teléfono con el ingeniero. La ex diputada radical estará el sábado en un encuentro que el grupo Pampa Sur, de la diputada María del Carmen Alarcón -desterrada del kirchnerismo por oponerse a las retenciones al campo-, organiza en Mar del Plata. Allí podrían verse las caras todos.

    El lunes, Blumberg reveló que tenía pensado llamar a Lavagna en las próximas horas para intentar sumarlo a la mesa de «diálogo» político, pese a que el economista manifestó dudas sobre las posibilidades de esa reunión. «No inflen algo que no existe», había dicho el ex titular del Palacio de Hacienda.

    Lo cierto es que Lavagna le resta trascendencia a la convocatoria opositora más allá de que no duda, según sus allegados, «de las buenas intenciones» del titular de la Fundación Axel Blumberg.
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