5 de octubre 2004 - 00:00

En Chile dicen esperarlo a Kirchner pese a incidente

Ricardo Lagos
Ricardo Lagos
El secretario general del gobierno de Chile, Francisco Vidal, reiteró ayer que «no está suspendida» la visita oficial a ese país que Néstor Kirchner tenía programada para el 30 de noviembre próximo. Una aclaración necesaria luego del nombramiento del nuevo canciller chileno Ignacio Walker, quien habría criticado duramente al peronismo y a la administración argentina. Del mismo modo se pronunció el embajador chileno en Buenos Aires, Luis Osvaldo Maira Aguirre, en un reportaje publicado ayer por el diario trasandino «La Segunda». Incluso afirmó que estaba prevista una visita de Kirchner en la última semana de noviembre, pero sin fecha definitiva porque dependía de compromisos tomados con anterioridad.

Agravando el episodio, del cual no se conoce aún ni una palabra del Presidente, el bloque justicialista de la Cámara de Diputados anunció ayer que analiza la posibilidad de exigir la «rectificación pública urgente» del canciller de Chile, por sus críticas al gobierno y al peronismo. Así lo confirmó el titular del bloque de diputados nacionales del PJ, el bonaerense José María Díaz Bancalari, quien consideró que los dichos del canciller chileno «agravian la más alta investidura» del presidente Néstor Kirchner y la trayectoria democrática del Partido Justicialista».

En el caso de Vidal fue una alusión directa a versiones periodísticas que en los últimos días advirtieron de la decisión del gobierno de suspender la visita oficial que Kirchner tenía previsto realizar a fines de noviembre, luego de las críticas al gobierno argentino y al peronismo formuladas hace tiempo por el flamante canciller Ignacio Walker.

El ministro chileno sostuvo ayer que «la voluntad concreta, completa y total del gobierno de Chile» es rescatar «lo permanente» de la relación entre Chile y la Argentina, que es «la amistad». Las visitas presidenciales a ambos lados de la Cordillera -Ricardo Lagos estuvo en agosto en Buenos Aires para asistir al homenaje por los 100 años del nacimiento del poeta Pablo Neruda, y fue agasajado por el Congreso y el Presidente-, son parte del acuerdo de paz firmado en 1985 por los presidentes Raúl Alfonsín y Patricio Aylwin.

Han sido varios los hechos recientes que pudieron herir la relación entre ambos países, en particular el momento en que Walker -en su condición de político chileno-, en mayo pasado, tuvo conceptos críticos cuando desde Buenos Aires se anunció la restricción en los envíos de gas, y definió como « autoritario y fascistoide» al peronismo gobernante. En ese texto, el ahora canciller sostenía también que Kirchner «fue uno de los tres candidatos peronistas en las últimas elecciones presidenciales y, a pesar de haber obtenido sólo 22 por ciento de la votación, se encuentra empeñado en cuidar su único verdadero capital político: su popularidad».

• Nacionalismo

El episodio de espionaje al consulado argentino en Punta Arenas y la asistencia de un diplomático chileno a un festejo inglés por la Guerra de Malvinas en Londres no ayudaron a calmar el nacionalismo patagónico del Presidente, que sabe del valor de esa bandera política en el sur argentino.

Vidal
reiteró que no está suspendida la visita de Kirchner a Santiago prevista para fines de noviembre. Además, aseguró que el gobierno de su país explicó en forma reiterada la situación generada por el artículo crítico hacia el peronismo publicado por Walker, y dejó aclarada la vocación chilena de superar «como buenos amigos y buenos hermanos, conversando», lo que definió como «un malentendido».

En declaraciones difundidas por la agencia de noticias «ANSA», Vidal señaló: «Es incomparable con lo permanente; un malentendido producto de un artículo escrito hace seis meses en otro contexto»; y dijo que Walker «ha tenido la dignidad para reconocer que, si sus opiniones constituyen un agravio, pide disculpas».

Con relación a esas opiniones, Vidal subrayó una obviedad: «Quien decide, define y orienta la política exterior es el presidente de la República», que debe ser respetada «cuando se asume un cargo de gobierno».

Por su parte, el senador chileno por la democracia cristiana Jorge Pizarro dijo que las expresiones de Walker «se pueden compartir o no, pero ha sido un juicio en término de un análisis y no hay que tomarlo como una reacción», y destacó que lo importante es que «continúe la política de integración» bilateral.

Consultado radialmente,
Pizarro señaló ayer: «La única manera de trabajar en esa integración es en conjunto, lo demás debe quedar en lo anecdótico». En este contexto, el legislador chileno instó a «no instalar este tema como para que genere tensión y llevar las cosas a otro plano».

Desde la oposición, el partido Renovación Nacional (RN) dio su respaldo a Walker, a través del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Sergio Romero. Desde la Unión Demócrata Independiente, el alcalde de Santiago, Joaquín Lavín, calificó el incidente como «extraño».

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