25 de junio 2018 - 20:17

En el medio del paro, Macri fue a Casa Rosada: "Acá se trabaja"



En la Casa Rosada había oficinas vacías, escaso personal pero desde el sector de los funcionarios asistencia perfecta. El propio Mauricio Macri en un videíto se ocupó de aclarar "Acá se trabaja" y así fue.

Antes de llegar a Casa de Gobierno, en una entrevista en Tandil el Presidente sostuvo que "los paros no contribuyen a nada, no suman", en referencia a la huelga general por 24 horas que realiza la CGT. "No suman porque yo no creo que haya habido un Gobierno en décadas con tanta preocupación por el empleo, por el trabajador, por generar nuevas oportunidades, por fortalecer los empleos que tenemos y crear nuevos", dijo.

Para el Gobierno el paro "es político"; "no tiene una demanda concreta"; "es un tema de la interna gremial", conceptos que, según interpretan, se ratificaron con las palabras del dirigente ferroviario "Pollo Sobrero" cuando afirmó que: "Sepan muy bien que este paro se hizo a pesar de la CGT, se le hizo con la fuerza que vino de abajo, y con la misma fuerza vamos a seguir empujando, por un plan de lucha hasta que caiga el Gobierno", amenazó. 

En seguida se hizo escuchar la voz oficial a través del Ministro de Trabajo: "Hay actitudes poco democráticas de algunos dirigentes gremiales" y agregó "muchos gremialistas hablan como dirigentes políticos y no como dirigentes sindicales", aseveró Jorge Triaca. 

En el entorno presidencial sostienen que este paro no los perjudica en términos de imagen, sostienen que la gente no quiere más conflictos inconducentes. "No escuche ninguna propuesta", dijo Triaca. Es más, explican que la imagen presidencial está mejorando porque ante la crisis financiera "la gente ratifica el cambio y en particular al ver cómo reaccionó el gobierno", aseveran. 

Hay un sector del Poder Ejecutivo que es "bastante optimista" respecto al futuro, si bien admiten que la economía crecerá menos aunque piensan que el ajuste no será tan grave. En tanto, otros no convalidan este análisis y se preparan para una caída de actividad que podría llegar a ser de seis meses.

 

Uno de los puntos que preocupa al Gobierno es cuanto podrá caer la recaudación en función de menor actividad, es por esta causa que desde la administración nacional o provincial se congratulan de no haber aceptado clausulas gatillos que hubieran disparado incrementos salariales y así complicar las arcas públicas. Claro que si aceptan y casi propician que el sector privado renegocie con los gremios ajustar los salarios, "siempre dependiendo de la situación de cada sector", se atajan. 

De todas maneras, y a sabiendas que los tiempos por venir no serán tan fáciles, en el Gobierno se está trabajando en una serie de medidas para ayudar a los sectores productivos. También, se ampliará la convocatoria a sectores de la sociedad para ir monitoreando la situación económica. Al estilo de las mesas productivas se llamará "al dialogo a todos los sectores". 

Respecto al difícil trance de aprobar el proyecto de Presupuesto 2018 se sigue apostando a la "peronismo racional" que en su momento les permitió avanzar con numerosos proyectos legislativos al principio de la gestión. Ante la lógica pregunta si este vínculo no está quebrado si bien reconocen que "hay heridos" apuestan a que ambos, el oficialismo y la oposición, buscan mantener la gobernabilidad. 

En este sentido, algunos en la Rosada ven con buenos ojos la incorporación de Javier Iguacel y Dante Sica porque "tienen más calle" dando a entender que tiene más empatía con la gente. 

En la Rosada ya respiran más tranquilos porque piensan que "por ahora" no habrá más cambios en el Gabinete. Destacan como útil y práctico la coordinación que lleva a cabo el ministro de Hacienda, Nicolás Dujvone. "Antes teníamos que hablar con más de un ministro por un problema", explican.

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