En la Bolsa, Cristina propuso crear un mercado de capitales local
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Adelmo Gabbi y Cristina de Kirchner en el 160 Aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. (Foto Mario Mosca)
Entre los pocos empresarios conocidos que asistieron estaban Cristiano Ratazzi (Fiat), Gustavo Weis (Construcción), Eduardo Eurnekian (Corporación América), Héctor Méndez y Daniel Funes de Rioja por la UIA, entre otros. Llamó la atención que no había banqueros ni representantes de la Cámara de Comercio.
Cristina arribó al mítico edificio del microcentro minutos antes de las 19 junto a un grupo de colaboradores y ministros como Axel Kicillof y Julio de Vido y se recluyó en un salón VIP con las autoridades de la entidad. Antes del inicio del discurso en los pasillos del establecimiento se podía percibir cierto pesimismo e incertidumbre por la decisión del Gobierno de cambiar el lugar de pago para bonistas y reabrir el canje al que ven como "muy difícil". De hecho en su discurso Gabbi planteó ese interrogante.
En respuesta al proyecto de ley para que los bonos reestructurados puedan abonarse en el país, Cristina señaló que la medida apunta a "generar herramientas para que se puedan pagar todos y cada uno de los vencimientos de deuda". "Hemos aguanto y tolerado de todo", se quejó en relación al accionar de los fondos buitre y las resoluciones del juez neoyorkino, Thomas Griesa, a quien no mencionó.
Agregó: "hicimos todos los esfuerzos de poder llegar a un entendimiento, pero nos dimos cuenta que el negocio de ellas era no negociar y era hora de generar instrumentos para garantizar el pago de la deuda".
Sostuvo que esta iniciativa "no es una actitud caprichosa, ni patriotera" y añadió que "todos los obstáculos que nos pusieron, las injusticias no nos dejaron otro camino que realizar este proyecto para que los canjes no peligren". Y consideró que "una reducción del gasto público impactaría más fuertemente en las empresas" y agregó que "vamos a mantener a rajatabla el superávit comercial".
Los empresarios en el lugar se mostraban preocupados por los indicadores negativos que arroja el INDEC sobre el freno a la economía y la desocupación que subió a 7,5%. Más de un empresario, en estricto off the record, aseguró que por ahora no ejecutó despidos, pero tarde o temprano lo va a hacer.
Pero más allá de esto, lo que realmente le preocupa a todos los sectores es lo que ocurre en el Senado en donde la ley de abastecimiento es quizás es 125 del campo. Algunos especulan que esta iniciativa va a lograr que todo el espectro empresarial se una ya que los empresarios que asisten y asistirán a los debates no tienen esperanzas de que se puede modificar algo del proyecto de ley y temen que esta iniciativa la puedan aplicar a medida que la situación sea imposible. "Si tengo que subir los precios porque la inflación se dispara, me van a venir a decir que estoy teniendo ganancias excesivas", decía indignado un empresario.
En respuesta la jefa de Estado lanzó a su auditorio: "No asustemos a la gente diciendo que esas leyes perjudican a las empresas. Todo lo contrario, las hacen más competitivas, más eficientes en sus procedimientos" y detalló las multas que aplican Europa, Estados Unidos o Brasil, a las empresas que incumplen las normas.
Además, volvió a invitar a los representantes empresarios a debatir estas iniciativas que se encuentran en el Senado, y destacó que "el Estado está para evitar que salgan perjudicados los más débiles, y de eso, entre otras cosas, se trata la justicia social".
Cuando ya había acabado el discurso, consultado por ámbito.com Eduardo Eurnekian, cauto consideró "interesante" lo referido al mercado de capitales pero se mostró más interesado en saber que pasará con el cambio de lugar de pago a bonistas. Se podría interpretar que los empresarios a nivel local están asustados con la ley de abastecimiento y cómo va a influir el proyecto sobre buitres.
Colaboración: Diego González.-



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