14 de mayo 2008 - 00:00

Endurece ley para impedir publicidad en calles porteñas

Horacio Rodríguez Larreta
Horacio Rodríguez Larreta
El Gobierno porteño ya tenía listo un proyecto de ley para reducir la publicidad en la vía pública, al punto de dejar sólo 20% de lo que actualmente se exhibe. Además, Mauricio Macri viene haciendo una campaña con su presencia incluida contra los carteles que están infracción. Ya concurrió a algunos barrios para pegar fajas con la leyenda: «Publicidad en infracción» y también el Gobierno porteño ha retirado numerosos carteles no autorizados.

Pero, cuando se iba a presentar la norma en la Legislatura, Horacio Rodríguez Larreta reflexionó. Lo hizo luego de viajar a San Pablo, durante el fin de semana, una ciudad que a los ojos del jefe de Gabinete porteño está mucho más ordenada en ese sentido de lo que esperaban los macristas para la Ciudad de Buenos Aires.

Lo que no se modificará son las carteleras del Gobierno de la Ciudad, incluidas en el llamado «mobiliario urbano» cuya licitación está en proceso y se otorgaría, con la apertura del segundo sobre, en agosto próximo.

De ese modo, ahora Macri estudia que la nueva ley sea mucho más estricta y deje lo mínimo posible de carteleras con anuncios publicitarios, en procura de una menor contaminación visual.

San Pablo superaba sin duda a la Ciudad de Buenos Aires en materia de oferta de productos en la vía pública, no sólo por la cantidad de carteles, sino además por el tamaño de ellos, que llegaban a medir 9 metros por 6. Hace un año, la Alcaldía logró sancionar una ley que prohibió la publicidad callejera y la castigó con fuertes multas a los infractores, lo que causó un perjuicio económico para las empresas del rubro. En la ciudad brasileña la ley, promovida por el alcalde Gilberto Kassab, entró así en vigencia con críticas.

En principio, el Gobierno porteño tiene previsto dividir la Ciudad en cuatro zonas para delimitar qué permisos se otorgan para colocar avisos en la calle. Especialmente concederá el espacio del Obelisco como algo especial.

  • Revisión

    Pero ahora se está revisando el proyecto de ley para aumentar las restricciones y no permitir ningún tipo de cartelería en terrazas, sólo en las empalizadas de las obras en construcción y en las carteleras del Gobierno de la Ciudad, cuyo canon aumentó 20 veces Macri no bien asumió como jefe de Gobierno.

    El veto apunta también a las marquesinas y publicidades de los comercios.

    Todo empezó en 1932, cuando el entonces intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Rómulo Naón, pidió al Concejo Deliberante que le apruebe un proyecto de ordenanza para permitir que se instalasen 3.000 pantallas publicitarias de la vía pública. Había sólo 364 y al parecer resultaban insuficientes para la demanda de avisos.

    «El interés existente por las pantallas anunciadoras en la vía pública ha sido en todas las épocas muy grande y sostenido, como lo comprueba la cantidadde solicitudes de concesión que se han presentado a ese Honorable Cuerpo y a este Departamento Ejecutivo», dijo aquel alcalde.

    El Gobierno porteño asegura que hay 30 mil carteles ilegales en Buenos Aires, «lo cual va en contra de la tendencia internacional de minimizar la contaminación visual, tal cual están realizando Madrid, San Pablo y Bogotá, entre otras importantes metrópolis».

    Tras su estada en San Pablo, Rodríguez Larreta le remitió el proyecto de ley al titular de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, para que lo revise y vea la manera de endurecer la norma con menos permisos que los previstos. la decisión política acerca de si quiere o no plebiscitar su gestión antes del primer año de gobierno. Del lado que lo alienta al llamado, cercano a Gabriela Michetti, le aseguran que no perderá y ratificará las adhesiones de los porteños a su gobierno. Del otro, le dicen que no hay tiempo para preparar las urnas y le señalan que no le fue bien en 2007 con la postulación de Carlos Melconian en las legislativas, que el voto no se transfiere y que no está garantizado el triunfo en todos los barrios.

  • Oposición

    Por su parte, el jefe de Gobierno siempre ha rechazado la creación de tantos cargos políticos nuevos. Quiere, en cambio, modificar la Constitución, pero no logra adhesiones que le permitan hacerlo. Pero, si la Legislatura aprobara la norma para que seis de los siete miembros de las juntas de cada comuna trabajen gratis, el jefe porteño se vería obligado a convocar para este año a los comicios barriales. A la vez, todo dependerá si técnicamente será posible exhibir los padrones electorales que deben respetar la geografía de las comunas.

    Además, Enrique Olivera, titular del bloque que responde a Elisa Carrió, presentó un proyecto de ley para que sea el Ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires el que tenga injerencia sobre los deberes electorales y no el de Interior de la Nación, que dejaría en manos del kirchnerismo la última palabra.
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