Entrevista conjunta a López Murphy y Macri

Política

Estuvieron en el diario y dialogaron con cuatro periodistas. Mauricio Macri y Ricardo López Murphy expusieron qué quieren como meta -son muy precisos en esto-, y qué esperan del desarrollo del proselitismo hasta octubre (que sea digno). También explicaron que no tienen bien definido qué hacer con el resto del espectro de centroderecha, donde hay figuras urticantes, aunque todos los votos sean necesarios para enfrentar el formidable aparato electoral que tiene en marcha el gobierno nacional con epicentro en la próxima elección legislativa.

Más que un clásico reportaje periodístico, hemos realizado un diálogo abierto con Mauricio Macri, cabeza política de Compromiso para el Cambio, y con Ricardo López Murphy, que preside Recrear. «Dialogamos» y no simplemente «reporteamos», porque creemos que la prensa puede exponer también ideas, además de escuchar la de los candidatos a los comicios legislativos del 23 de octubre próximo. No toda, desde ya, pero determinada prensa, la realmente independiente, y determinados periodistas han sido durante estos dos últimos años los que expusieron críticas cuando había un quizás excesivo silencio de los políticos. Esa misma prensa y esos mismos periodistas, a su vez, fueron los que sufrieron y sufren los más duros embates y hasta discriminaciones desde el gobierno en una labor que no es ni será fácil para quienes no se subordinan al progresismo encaramado al poder.

Aparte de eso, y sobre el diálogo mantenido,digamos, como opinión de este diario, que el valor de Macri y López Murphy, más Jorge Sobisch, Hermes Binner, los gobernadores radicales de muchas provincias, Carlos Menem, Alberto Natale, los Rodríguez Saá, la UCeDé y varios partidos provinciales, reside en que enfrentan en la próxima elección de octubre una máquina de succión de votos hacia el oficialismo como no se recuerda en las últimas seis débiéncadas. Tremenda maquinaria para ganar elecciones pudo ser montada con la enorme cantidad de fondos públicos disponibles para el actual gobierno como consecuencia de una excepcional coyuntura externa. Más de 15.000 millones de pesos -o cerca de 6.000 millones de dólares, si se quiere- están disponibles en las manos del gobierno. Aplicar el distorsivo «impuesto al cheque» más las retenciones le han dado tal monto porque son impuestos no coparticipables automáticamente con las provincias y, por tanto, están llegando a ellas desde la exclusiva voluntad del presidente de la Nación para distribuirlos en intercambio con gobernadores necesitados de obras que deben ceder cargos en las listas de los candidatos a elegirse. Las obras son necesarias y para eso están tales fondos. Pero el uso como canje político es algo distinto.

Por eso, que se arriesguen a ser oposición en una elección que fundamentalmente está asentada en la poderosa acción de apertura de grifos de los fondos del Estado es el mayor mérito de Ricardo López Murphy y de Mauricio Macri. El mayor problema, a su vez, es una tradición del mundo político argentino que abarca desde el centroderecha hasta el centroizquierda: no unirse por tendencias. Se notó al hablar con ellos que no definieron aún qué hacer frente a Carlos Menem, ni frente a Domingo Cavallo ni frente a Eduardo Duhalde, que tamson hoy opositores a Néstor Kirchner y nunca podrían ser «de izquierda».


No obstante, la parte moderada de la ciudadanía, que no quiere una gestión económica sin futuro como la actual y tampoco el revanchismo político ni la formación de un temible agrupamiento oficialista que no muestra hoy gran simpatía por la institucionalidad y las formas democráticas, se desespera con la dispersión que muestra el centroderecha para enfrentar la amenaza. Hay que admitir que el progresismo hizo un gran trabajo de escarnio sobre las figuras del pasado que defendieron la libre empresa en el país al extremo de ocultar que modernizaron a la Argentina. A otros los intimidaron físicamente y también se sigue usando este método antidemocrático ahora en el proselitismo.


Hombres como quienes aquí dialogan con periodistas del diario son, entonces, dos de los que pueden impedir o al menos morder la gran amenaza que se cierne sobre el futuro argentino a partir de la elección de octubre: que una masa de votos adquirida fundamentalmente con dinero público sea traducida artificiosamente después como una inclinación mayoritaria de la sociedad argentina a las formas políticas hegemónicas, al desprecio a la democracia, laslibertades yaconsiderarqueel castrismo o el chavismo de Cuba y de Venezuela son el verdadero futuro.


Periodista: ¿Saben ustedes que de aquí a octubre los van a enfrentar despiadadamente desde un gobierno al que no le gusta la oposición y que haberles enviado piqueteros a sus actos será una nimiedad? ¿Que le enrostrarán a usted López Murphy porque quería una universidad pública con becas y aranceles para quien pudiera pagar, como nosotros vimos en China, donde debe abonar u$s 600 por año el estudiante que no era becado por el Estado, en un país comunista? ¿O que a usted Macri le dirán «niño rico» como si el Presidente no tuviera 21 departamentos?

Ricardo López Murphy: Si no estuviéramos preparados y anímicamente listos para esto que viene, mejor no nos hubiéramos metido. No va a ser una cosa agradable dada la violencia que nos mandan a nuestros actos ni los insultos que nos lanza el ministro del Interior. Pero yo no tengo temor. Estamos convencidos de lo que defendemos.


Mauricio Macri: Coincido con Ricardo en que nos sobra convicción, tranquilidad y que si hay dos personas que vienen a hacer un aporte a la política y no necesitan nada de la política, somos nosotros. Venimos a darle al país una alternativa. Sabemos hacia dónde tiene que ir la Argentina para que haya trabajo para todos y eso les vamos a decir a los argentinos. Después la gente decidirá si se queda con la agresión que ustedes han visto o si se queda con nuestra propuesta.


P.:
¿También ustedes saben que será difícil hacer oposición y llevar el discurso preelectoral frente a un gobierno que está recibiendo y repartiendo mucho dinero por la coyuntura favorable internacional? Nos parece difícil hacerle entender a la gente que aquí no hay plan para el futuro, que así el desempleo no va a bajar de 2 dígitos, ni está asegurado que la pobreza se caiga de 42%. Lo entenderán algunos que así no hay futuro, que sin seguridad jurídica no hay inversiones, pero al grueso de la gente votante al no tener una crisis visible, como la de Alfonsín de 1989 o la de 2001, no le es fácil meditar el voto cuando hay tanta plata circulando y la va a haber más. El peligro está, pero no es fácilmente visualizable.

R.L.M.: Lo que vamos a hacer primero y lógico es explicar que estamos pasando un contexto de circunstancias internacionales como no tuvo la Argentina en los últimos 50 años. Entiende la gente cuando uso ejemplos simples como éste: Uruguay el año pasado creció cerca de 13% y la Argentina cerca de 9%. En Uruguay no estaban ni Néstor Kirchner ni Roberto Lavagna. Lo que hay de común entre Uruguay y la Argentina, entonces, son circunstancias externas excepcionales. Lo que nosotros vamos a plantearle a la sociedad es que estamos en condiciones de hacer una gestión más eficaz o impulsarla desde el Congreso dentro de este panorama mundial favorable, de responder mejor a los problemas en un clima de concordia. Que la producción y la inversión son los dos motores de una sociedad más próspera que restablezca el valor de la familia, que genere las circunstancias que han hecho exitosos a los países ya desarrollados y que este gobierno no encara como debiera. Vamos a decirles que hay una mejor forma de aprovechar una circunstancia favorable al país. Es lo que venimos a defender con mucho orgullo, con mucha convicción y con mucha determinación.

P.:
También ayudaría a entender decirle a la gente que en el plano internacional, en los dos últimos años, en ningún país, salvo alguna mínima excepción, cayó el producto bruto. Aparte, quienes tienen esas ideas que ustedes mencionan ¿se presentarán todos con una fuerza orgánica y unificada, por ejemplo en alianzas?

M.M.: En este punto el periodismo debe colaborar porquela discusión está en dos planos que necesitan esclarecerse. Uno es que se saldrá adelante si tenemos un proyecto de país que va a incluir a todos los habitantes en un plazo razonable. Cuesta sobrellevar que haya chicos con problemas de desnutrición o que no reciben una correcta educación. Gente que está expuesta a contaminaciones permanentemente porque ni siquiera se nos cuida en términos de medio ambiente. El tiempo no es gratuito como para que la gente tenga que esperar tanto para ver realidades. En otro plano, acá estamos hablando de los distritos de la Capital Federal y de la provincia de Buenos Aires en los cuales el problema es la ausencia del Estado nivelador. La lapidación sistemática de los enormes recursos que ambos distritos tienen ha generado espantosos problemas de convivencia. El país está hoy por la coyuntura mejor que en 2002, pero la Ciudad de Buenos Aires está peor y sus habitantes no se lo merecen. En mi caso, quiero discutir por qué está peor la Ciudad, por qué tras el apoyo que le dieron el Presidente y la doctora Carrió (Elisa) al jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, tiene como resultado que la Capital Federal hoy esté fuera de la recuperación de la Argentina.


R.L.M.: Lo nuestro es un proceso que está en marcha; esta coalición nuestra está tratando de unificarse en un bloque alternativo de gobierno. Es imperfecta, lo reconozco. Deberíamos tener un nombre en común, una expresión nacional y no de dos distritos, aunque ya estamos en camino. En la provincia de Buenos Aires la elección es para el Senado y se van a plantear cuestiones nacionales, pero hay otras muy centradas en la provincia que para mí son paradigmáticas. Por ejemplo, Buenos Aires es una provincia muy discriminada en el federalismo fiscal, tiene casi 40% de los habitantes, pero recibe menos de 24% de los recursos, tiene un ingreso per cápita que es bajo con relación al medio para el producto nacional. Ha venido siendo castigada, yo diría hace más de 15 años, y discriminada aún incluyendo los fondos para el conurbano. Con este castigo a los bonaerenses se ha permitido subsidiar a provincias ricas, por ejemplo Santa Cruz, que tiene ingreso per cápita por encima del promedio, que ha recibido aportes excepcionales, que ha mandado fondos al exterior y que vaya a saber dónde están porque todavía no hemos podido determinarlo. No hay país en el mundo ni sistema federal en el mundo que esté diseñado para transferir fondos de todos a provincias ricas. Siempre es al revés. Lo más patológico, me parece, es que se pretenda que la candidata que tiene sus intereses en la privilegiada provincia de Santa Cruz, la victimaria, quiera ser la representante de la provincia de Buenos Aires. Esta candidatura es una degradación en la que ha caído el sistema político argentino.


M.M.: Agregaría que está implantado un sistema de recaudación regresivo y perversoque le saca recursos al interior del país para subsidiar centros urbanos como sucede con las retenciones al agro y el impuesto al cheque que es una locura. Es doble castigo para la provincia de Buenos Aires como para Santa Fe, Córdoba y tantas otras del interior del país.


P.:
Y así hemos llegado a la tan mentada «patria financiera». El Estado absorbe el dinero de la actividad privada y se ha transformado en el mayor depositante de los bancos, paga intereses muy altos y propicia grandes ganancias con los bonos en pesos y en dólares y les asegura el tipo de cambio. Es decir, no hay alternativa de inversión en la actividad privada porque ¿quién va a asumir el riesgo de invertir si tiene la ganancia de los bonos del Estado?

R.L.M.: Coincido con usted en que se ha producido un quiebre en la realidad que ha generado una situación de desaliento al funcionamiento que debía ser normal en una economía con visión de futuro. Esta coalición nuestra trabaja para volver a ser un país en crecimiento real como Chile, como México, como Perú y si pudiéramos como España.


P.:
¿Cómo Perú?

R.L.M.: Sí, Perú. Es mucho más prolijo que nosotros con menos recursos.


P.:
Néstor Kirchner ha dicho, aunque no lo practica por el tipo de coaliciones que hace, que la Argentina se encamina a las formas tradicionales de política del mundo con un centroderecha y un centroizquierda alternándose en el poder y hasta dejó trascender que desea que ustedes sean el centroderecha para enfrentar.

R.L.M.: Eso es una estrategia del gobierno que no aceptamos.


P.:
Pero en cierta manera ese esquema moderno es lógico y alguna vez tendrá que llegar a la Argentina. Parecen superados partidos como el radical, donde estaba López Murphy en el centroderecha, Elisa Carrió como un centroizquierda y más a la izquierda aún Leopoldo Moreau y Federico Storani. O el Partido Justicialista donde estaba Menem en una punta y las ideas ahora conocidas de Kirchner en la otra. Con algo amorfo en el medio que sería el duhaldismo. Ahora pareciéramos ir a una alternancia de centroderecha como el Partido Popular de José María Aznar en España y el centroizquierda con el Frente para la Victoria de Kirchner o los laboristas y los conservadores en Inglaterra o Lavín en el centroderecha en Chile y Lagos en la otra punta y los demás son extremismos de ambos lados. Claro, respetando las diferencias de calidad política que puedan tener Lagos, Tony Blair o Zapatero en España.

M.M.: Diría que con Ricardo tenemos la convicción de que nuestra actual coalición va a generar una enorme participación de muchos dirigentes que actualmente gestionan exitosamente sus ciudades, sus provincias, unos peronistas y otros radicales que ya están trabajando con nosotros. No sé si esta división de izquierdas y derechas, peronismo antiperonismo es algo del pasado.Aquí se han agitado discursos de distinto tipo y el resultado común ha sido el fracaso, hasta se destruyó la institucionalidad. A veces todos han agitado los mismos discursos para terminar haciendo algo similar que es utilizar el Estado para hacer política distribuyendo empleo cuando lo que hay que distribuir son servicios sociales y generar condiciones para que haya inversión y trabajo. Aquí lo que vemos que va a surgir es una coherencia sobre la base de coincidir en una recuperación económica, en generar un gran país. Creemos que se van a agrupar personas que no creen en la confrontación sistemática y sí en una buena relación con el mundo para recibir inversión, que es lo que necesitamos todos y este gobierno no cumple.


P.:
En teoría política ésos serían los que acumulan riqueza como centroderecha hasta que la gente se cansa y viene un centroizquierda que propone repartir hasta que se agota, como fue el caso de Felipe González, y luego vuelve el centroderecha para acumular con Aznar. Sin Margaret Thatcher acumulando riqueza no hubiera existido el gobierno laborista de Tony Blair, ni el de Bill Clinton sin Ronald Reagan previo.

R.L.M.:Yo lo pongo en estos términos y lo hacemos cuando hablamos con Mauricio. Fijémonos en Chile, tiene un presidente socialista pero nosotros estamos mucho más cerca de él por su seriedad en el manejo de la economía y lo social que del actual de la Argentina. Si usted me dice Europa, ahí hablaríamos en otros términos porque es una sociedad que respeta la división de poderes, la institucionalidad, que no vive con un sistema de repartir sin pensar en el futuro. Nosotros nos vemos en un centro político republicano y moderno. Queremos restituir los valores y las reglas de la República, modernizar el país y en verdad queremos una sociedad más igualitaria. La Argentina tiene una permanente demanda de igualdad de oportunidades para todos. Este es un proceso vital en un país. Nosotros no creemos en hacer Poder distribuyendo miseria sino creando prosperidad, y para eso tenemos mejores aptitudes que este gobierno y por ahora lo mostramos en el Congreso.

M.M.: El único que va a distribuir riqueza es aquel que gobierne bien, que use sanamente el Estado. Todo lo demás es mentira. Se distribuye riqueza al dar una buena educación pública y favorecer la igualdad de oportunidades. Siempre recuerdo el pasado de la Argentina, hace 40 años, cuando el obrero quería y lograba «mi hijo el doctor». Hoy el que va a la educación pública sabe que recibe una enseñanzade menor nivel que el que va a una institución privada y eso no era así en aquella Argentina. La única manera de distribuir riqueza es que el Estado vuelva a funcionar bien, si no los impuestos desaparecen y sin los impuestos no hay manera de reconstruir el Estado. Los que estuvieron en el poder destruyeron ese Estado.


P.:
En el reciente libro de memorias de su gobierno el español José María Aznar escribió: «Nosotros ganamos el poder en 1996 porque no dejamos una sola figura del centroderecha afuera, ni una, a partir de un Partido Popular». ¿Estamos en la Argentina en condiciones de unir a un centroderecha sin exclusiones salvo los de la extrema derecha? Esto implicaría para ustedes decidir qué van a hacer con Domingo Cavallo o con Carlos Menem porque ellos, aunque se dude un poco de Cavallo, no encajarían en un «centroizquierda».

R.L.M.: Convengamos que estas cuestiones ya están en el pasado. La biología también cumple un rol.


P.:
Fraga Iribarne era ministro de la dictadura de Franco en España, sin embargo Aznar lo incluyó en el «no dejar afuera a nadie» y hasta usó su partido.

R.L.M.: Nosotros estamos trabajando para construir el futuro con la gente que tenga la mayor afinidad posible con ese proyecto. Esa va a ser la regla, no nos vamos a poner a discutir del pasado. Déjenlo al presidente Kirchner con eso.


P.:
¿Aceptarían una línea que en los '90 coincidió con la de ustedes en Menem y en Cavallo?

M.M.: Discutir temas del pasado y gestiones tan recientes no es para este momento de la Argentina. Sería perder energía seguir con las confrontaciones. Nosotros estamos para hablar de lo que hay que hacer, no de lo que pasó.


R.L.M.: Si ustedes quieren saber cuál es la opinión mía sobre los errores que se cometieron, está escrito. Tengo varios libros para que no me manipule el gobierno. El pasado tiene y tendrá que hacer su evaluación, los dilemas hoy son otros. No vamos a entrar en lo que el gobierno procura hacernos, que es volver a encerrarnos en un callejón. Sería un suicidio si entráramos en ese juego.


M.M.: Hablaremos del futurocon las reglas que predominan en los países capitalistas prósperos. Ustedes no deben ser cómplices de la táctica del gobierno que quiere discutir sobre personas y no sobre ideas. Queremos discutir si vamos a tener o no energía el año que viene, si tenemos alternativas para seguir creciendo o no, si vamos a tener 180 días de clases para educar bien o no, si tenemos por lo menos la aspiración de estar entre los primeros países del mundo o no. Nuestro problema no es que seamos de izquierda o derecha, sino que nos estamos quedando fuera del mundo.


R.L.M.: Agregaría a lo de Mauricio que el debate de hoy también debe incluir la calidad institucional, la eficacia del gobierno, un llamado a la concordia, a la paz interior, a la unión nacional y no un llamado al antagonismo permanente, a la revancha, al odio.


P.:
¿Qué opinan de que en Neuquén se unan radicales, peronistas y frepasistas para las elecciones de octubre o que en Santiago del Estero se unieron todos los partidos menos el juarismo?

R.L.M.: Le aclaro que en Santiago del Estero nosotros integramos la coalición que acompañó al actual gobernador Zamora. Eso es cierto. Nosotros vamos a defender ciertos principios institucionales para no tener allí una constitución provincial como la que viene de la época de los Juárez ni como la que hoy tiene la provincia de Santa Cruz. Estos dos son los modelos que no vamos a seguir. ¿Está claro?


P.:
¿Qué opinan del actual accionar político del gobierno armando alianzas y logrando participaciones en listas de otros partidos con costosos fondos públicos que recién otorga, aunque sean para obras, cuando alcanza esos pactos?

R.L.M.: Kirchner es el más conservador de los políticos argentinos. Lo único que quiere es perpetuar este sistema de clientelismo, de privilegios, de rapiña. Si con Mauricio nos hemos metido a la vida política es porque queremos una sociedad mejor con otros principios que los que aplica este gobierno. Nos dicen que nosotros queremos defender los privilegios cuando los únicos privilegios y los más bárbaros que hay son los que ha lucrado esa elite política que ha creado un régimen oligárquico conservador y rapiñero.


M.M.: No creemos que la pobreza y la desigualdad esté sólo en las provincias marginales. La tenemos en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires y no les digo lo que es González Catán, Isidro Casanova o el resto del conurbano.


R.L.M.: La versión exacta del proyecto Kirchner es la gestión de Aníbal Ibarra en la Capital Federal, y nosotros ahí definimos rápido: estamos en contra. Es una forma fácil de plantear nuestra posición.

P.:
¿Cómo ven el actuar político y administrativo de Felipe Solá?

R.L.M.: Creo que el gobernador Solá no ha enfrentado ninguno de los problemas importantes que tiene la provincia de Buenos Aires. ¿Cuánto hace que no habla del problema de la coparticipación? Nunca lo menciona. Solá debe ser el gobernador más subalternizado en la historia de la provincia de Buenos Aires al gobierno de la Nación.


P.:
¿Tenía alternativas con un Eduardo Duhalde acosándolo enfrente y una Casa Rosada con tendencias hegemónicas e insospechados altos fondos en «las Cajas» para influir donde quiera?

R.L.M.: Usted no tiene que gobernar para usted sino para los ciudadanos de su provincia o municipio.


P.:
También Solá tenía legislatura en contra dominada por el mismo duhaldismo...

R.L.M.: Espere un poco. Podía haber planteado como un tema central redefinir el federalismo fiscal y redefinir la gestión de un gobierno en la provincia de Buenos Aires. Tenía espacio para hacerlo y no prestarse a que el gobierno sólo quiera renovar a Duhalde con Solá.


P.:
¿Ustedes le van a decir a la sociedad que los actuales hombres de edad media van a tener un grave futuro porque más de 50% de la población trabaja «en negro» sin aportes previsionales aunque ahora no les preocupe porque ven los 65 años jubilatorios muy lejos?

M.M.: Se lo vamos a decir y le vamos a decir qué es lo que hay que hacer para revertir esa situación.


R.L.M.: Ese que menciona usted es un tema central donde nosotros tenemos una propuesta: que los primeros $ 500 de un salario sean sin impuestos, por lo cual las pymes y el comercio en general en su gran mayoría van a entrar en el mercado laboral legal con aportes si esas pymes pagan sólo sobre $ 200 en un sueldo de $ 700. (Este tema lo informó este diario la semana pasada como propuesta novedosa.) Eso es lo nuestro, generar propuestas que a un gobierno que sólo está preocupado en gastar para tener votos ni se le ocurre pensar soluciones de futuro.


M.M.: En la Ciudad de Buenos Aires, con 10 millones para cada villa de emergencia uno les puede dar calles, cloacas y agua. Tigre invierte más de 50% del presupuesto en infraestructura y por eso progresa. En la Ciudad de Buenos Aires, hasta discutimos si se aplica la ley o no. Pasó hace un año que un señor tomó una comisaría y no hay ningún procesado. Aquí cualquiera toma un espacio público, llega la Policía y hasta lo cuida aunque sea una usurpación.


R.L.M.: Voy a contar una anécdota que define lo que queremos en esta coalición: vino gente del exterior y le decíamos que nosotros en política estábamos por la ética del trabajo, por ganar el pan con el sudor de la frente, por la reestructuración de la convivencia social, por que se hagan respetar las leyes de tránsito como forma de educar a la gente en el respeto a la legalidad ya que tenemos 12.000 muertos en accidentes por año, que queremos que haya un orden mínimo en las escuelas y, por último, pretendemos que en las calles, los puentes y las rutas del país se pueda transitar los 365 días del año a toda hora. El representante de España me dijo: «En mi país ganamos el pan con el sudor de la frente, somos puntuales, hay orden en las escuelas, respetamos las leyes de tránsito, se puede circular todo el año; ¿qué clase de programa es ése?». Yo tuve que decirle: todo eso aquí es un programa revolucionario. Y ésa es la verdad, es un programa revolucionario lo que es normalidad en otros países.


M.M.: Necesitamos un nuevo sistema de incentivos que asegure esos 180 días de clase por año, es otra idea.


P.:
Es fácil: le van a decir pague más sueldo que aquí no significa mejora mientras haya 3 personas que cobran por cada puesto de maestro.

R.L.M.: En este tipo de ideas que mencioné convergen radicales, justicialistas y los que no son afiliados a ningún partido político. Cuando tengamos encaminado al país en lo institucional y en las realizaciones que necesitamos, ahí podríamos entrar en la geometría política entre centroderechas y centroizquierdas que es un debate que hoy es funcional a los intereses de la oligarquía política y del gobierno.


M.M.: Creemos que la gran mayoría de la gente no votará por un candidato que sea de izquierda o de derecha porque le interesa realmente si le va a resolver sus problemas. Y en esto seguimos sumando gente que piensa así. En lo político, tenemos que tener un fuerte respaldo para gobernar un país en el cual estalló el sistema político, dejando problemas sin resolver.


P.:
Al observar las listas que ustedes han presentado vemos que serán personas honorables, que son idóneas, que no todos son desconocidos, pero es absorbente la primacía de López Murphy y Macri. Además no parece gente con «estructura» para asegurarles 30.000 fiscales sólo en la provincia de Buenos Aires. Y si no los tienen, ustedes saben...

R.L.M.: Nuestras listas responden un poco al conjunto de las fuerzas que han convergido a través de sus figuras más destacadas.


P.:
Ustedes no dominan « cajas» y saben que en este momento están muy abultadas en el gobierno. Aparte del dinero ¿saben que van a la elección de octubre con una prensa mayoritariamente comprometida por el mismo gobierno?

M.M.: Esperemos que la prensa nos dé espacio para exponer nuestras ideas como sabemos que mayoritariamente se lo va a dar al gobierno que tiene todo a su favor. Pero les doy un ejemplo del fútbol: el equipo de San Pablo de Brasil vino a jugar de visitante con el referee en contra, con el ómnibus apedreado e igual ganaron en el Monumental. Nosotros sabemos que tendremos que pelear igual.


P:
Ud. usa ese ejemplo porque es de Boca y perdió River.

M.M.: Es un ejemplo sobre el que parece destinado a ser arrasado y el final es otro.


R.L.M.: Lo que ustedes anuncian sobre todas las armas a su favor que tienen los candidatos del gobierno es cierto. Aparte, grandes cifras para hacer campaña no vamos a tener, pero creemos también que la gente no es tonta, sabe diferenciar e intentaremos como sea llegar con nuestras ideas. Tenemos grandes esperanzas. No olviden que desde la Casa Rosada no hablan más de plebiscitar la gestión de dos años de Kirchner. Tampoco Aníbal Ibarra insistió en las firmas para el referéndum por Cromañón porque no lo iban a acompañar. Tienen problemas y nosotros confiamos en nuestra propuesta. Estamos mancomunando nuestros recursos y nuestros hombres. En algunos distritos no es fácil, pero estamos entusiasmados, por ejemplo, con Santa Fe porque allí ofreceremos un dirigente de larga trayectoria que viene del peronismo y es un hombre independiente como Marcelo Muniagurria. En Entre Ríos estamos con un frente sólido en una provincia de las más castigadas. Lo mismo le diría de Córdoba, Tucumán.


P.:
Para el cierre, en la forma del proselitismo ¿a qué aspiran?

R.L.M.: A que el gobierno deje de demonizar a los adversarios, necesitaríamos 4 o 5 debates en la provincia de Buenos Aires y que no se usen fondos secretos ni abiertos en la manera escandalosa como hoy los está usando el oficialismo.


M.M.: Yo también aspiro a que haya un compromiso de la gente con la política, sobre todo de los jóvenes, porque muchos se quejan de la política pero no se arriesgan a mejorarla desde adentro.


Entrevista de Luis Beldi, Roberto García, Julio Ramos e Ignacio Zuleta

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