Cristina va a Lomas y será querellante por espionaje AFI

Política

Le mostrarán fotos y videos, antesala para lluvia de querellantes de la política. La trama del "joint venture" entre espías y narcos.

En las próximas horas, Cristina de Kirchner se presentará en el juzgado federal de Lomas de Zamora y luego de que se le exhiba la copiosa cantidad de pruebas de seguimiento y espionaje por parte de la AFI, se convertirá en la primera querellante de la causa con mayor impacto político de los últimos años.

Su visita será la antesala para que la primera tanda de convocados por el juez Federico Villena peregrine hasta el conurbano y pueda acceder a parte de las fotos y videos que forman parte de la investigación, todavía bajo secreto de sumario. Se abrirá entonces la caja de Pandora. Es el caso más inquietante para la política por el mensaje que tienen connotado y que la Justicia le explicará a cada una de las víctimas: en Argentina hubo una organización enquistada en la Agencia Federal de Inteligencia durante el Gobierno de Mauricio Macri que cobijó narcos-acusados de crímenes violentos- para realizar operaciones ilegales ligadas con amenazas y extorsión. Un “joint venture” impensado.

A las 11 de la noche del sábado, el juzgado de Villena estaba activo en el trabajo de análisis de la cantidad de prueba recolectada, mayormente hallada en los teléfonos celulares de la organización donde la mayoría eran agentes orgánicos de inteligencia. Esos son los elementos que se les mostrará a la nómina de dirigentes políticos, entre los que también estarán esta semana Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli, María Eugenia Vidal, Nicolás Massot y Emilio Monzó, ligados al ala “peronista” del PRO. Algunos intuyen que varias de las decisiones políticas de Macri que los marginó pudieron haberse originado en los seguimientos de los espías de la AFI conducida por Gustavo Arribas. La preocupación hoy del escribano, según su entorno, es que por motivos de la pandemia, el estallido de la investigación lo haya encontrado fronteras adentro, y no en Brasil, destino al que había partido apenas terminó el Gobierno de Cambiemos.

Hubo otros sorprendidos con la convocatoria completa de damnificados que Ámbito reveló el viernes: el diputado Waldo Wolff, integrante del ala dura del PRO. Su cercanía como referencia política interna al expresidente de Boca Daniel “Tano” Angelici sirvió como explicación a su aparición en la nómina de espiados. El “Tano” siempre sospechó que Arribas buscaba perjudicarlo. Puntualmente en el negocio del fútbol, un interés del broker de jugadores que también quedó englobado entre los seguimientos a futbolistas que se investigan en esta megacausa en Lomas.

Todavía resta la mitad de elementos secuestrados (imágenes, videos y audios) y cuando termine la primera tanda de notificados se avanzará en otros aspectos en los que derivó la causa. Un capítulo aledaño son los hallazgos en la denominada “Área 50”, la división de inteligencia del Servicio Penitenciario Federal que abrieron el terreno para las especulaciones sobre espionaje también en torno a las visitas que recibían los detenidos del Programa IRIC, mayoría exfuncionarios kirchneristas.

Los efectos concretos de lo que se ventile en Lomas tendrán réplicas en otros expedientes iniciados por, o contra, las figuras que aparecen espiadas y seguidas. Y un detalle no menor: con cada hecho concreto, contextualizado en tiempo y lugar, las víctimas del espionaje podrán responderse la pregunta acerca del motivo del interés de la AFI en registrar sus pasos. Para el kirchnerismo, como se dijo hace 10 días, la aparición de esta investigación fuera del radar significará el hallazgo de un trébol de cuatro hojas, luego de haber percutido sobre manejos judiciales irregulares sobre toda la gestión Macri. Una sola foto significa la validación de un método ilegal de manejo del aparato estatal. Un “lawfare” que nada menos incluye una alianza táctica entre espías y narcos.

Sergio “Verdura” Rodríguez no era un perejil. Con manejo de una banda que operaba en zona sur está acusado de traficar droga, planear matar a un competidor, incendiar una vivienda y se lo encontró con un arsenal en su poder. Eso luego de haberse escapado tres veces de la Policía, la última a los tiros. En su poder tenía una foto de Villena y hay un audio donde se muestra dispuesto a atentar contra él. Es el mismo hombre que atravesó con un pan de Trotyl la Capital Federal y llegó a inmediaciones del Congreso para dejarle un “mensaje” a José Luis Vila. Comodoro Py hace un poco de fuerza como para quedarse con ese episodio, sin mucho margen.

¿Para qué seguían a quienes seguían? Esa respuesta empezará a ser contestada esta semana.

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