Empieza tironeo para arrastrar causa de espionaje de Lomas a Comodoro Py

Política

Madeja de denuncias se activa en simultáneo. Retiro tentado de arrebatar investigación que involucra a principales figuras de la política. Trama cruzada y guerra subterránea. Inminente citación a víctimas.

Comodoro Py suele ser un fuero de atracción de las causas de mayor voltaje político. Y mucho más cuando son expedientes que tratan cuestiones ligadas al espionaje o involucran a la Agencia Federal de Inteligencia. Por eso ya arrancaron los preparativos subterráneos para disputar la competencia del caso que investiga la Justicia federal de Lomas de Zamora respecto a tareas de seguimiento y producción de inteligencia ilegal sobre un amplio abanico de primeras figuras de la política, cuyo listado fue revelado por Ámbito el lunes pasado.

Desde Retiro recelan del avance sigiloso que ha tenido el juez Federico Villena en una pesquisa que comenzó con la captura de un presunto narco que habilitó la pista sobre la ex-SIDE, y tomaron nota de un dato de la realidad: los últimos dos escándalos por el accionar de espías de manera clandestina germinaron fuera de los confines de la Capital Federal, no sólo ahora en Lomas, sino específicamente en el juzgado de Dolores, con el caso D’Alessio y Alejo Ramos Padilla a cargo. El hermetismo con el que se viene tramitando el caso bajo secreto de sumario habilita el reino de las especulaciones. Resta el análisis de aproximadamente la mitad de la prueba recopilada en el secuestro de teléfonos de los espías involucrados en la trama.

Donde sí hubo movimientos es en la disputa de la competencia. Villena se adelantó y planteó una inhibitoria a Comodoro Py que ya fue respondida por el fiscal Guillermo Marijuan. Debió para ello suspender, el lunes, la citación del exfuncionario del Ministerio de Defensa José Luis Vila, destinatario de un mensaje intimidante que coincide con el relato del presunto narco Sergio “Verdura” Rodríguez, la llave que permitió a Villena asomarse a un submundo todavía inabarcable.

¿Podría trabarse la competencia si se alega que el episodio del atentado fallido ocurrió en julio de 2018? El fiscal tiene delegada la investigación por el juez Sebastián Ramos. Pero no es el único: Ariel Lijo delegó en el fiscal Ramiro González la investigación sobre Facundo Melo, el abogado que habría “reclutado” a “Verdura”. En ese caso, se ventila si la AFI tuvo injerencia en presiones hacia el juez provincial Luis Carzoglio respecto al clan Moyano. Melo hizo un doble juego -además de revelar que es agente, lo que motivó una nueva denuncia de la actual interventora de la AFI, Cristina Caamaño- y planteó un habeas corpus con el objetivo de bloquear a Villena, cuando sospechó que era objeto de seguimientos por la investigación de Lomas de Zamora.

Villena secuestró su teléfono y desde allí avanzó en la identificación de la red de espías que -curiosamente, en contra del imaginario sobre cualquier resguardo de prudencia- compartía sus “misiones” con otros implicados a través de un grupo de WhatsApp. ¿Dónde tenía su estudio como abogado Melo? En Lomas de Zamora. Por eso quedó boyando otra causa por violación de la Ley de Inteligencia, denunciada semanas atrás. Villena comenzó a desbaratar la organización de “Verdura” luego de recibir un “anónimo” por venta de drogas, en diciembre de 2018. El resto de las causas son posteriores, o se encuentran menos avanzadas. Serían los dos criterios de fondo que se ponen en juego a la hora de tironear por las causas. El tercero es el más lábil: si la operatoria ilegal de los espías fue pergeñada en las oficinas centrales de la AFI en la calle 25 de Mayo, la cuestión territorial se pondría sobre la mesa.

No impide que sus pares recelen del juzgado de Lomas de Zamora y, más aún, imaginen con capturar un caso que tiene como protagonistas -como confirmó Ámbito- a los expresidentes Cristina de Kirchner, Eduardo Duhalde; los entonces oficialistas María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Cristian Ritondo y Diego Santilli; al menos dos jueces de la Corte Suprema, otros magistrados, futbolistas, miembros de la Iglesia, empresarios y gremialistas. En Lomas pueden cauterizar el riesgo con la citación de las víctimas del espionaje. Sin dudas, por peso específico, será Cristina la que termine validando el juzgado donde se presente como querellante.

Comodoro Py, de la mano de Julián Ercolini, fracasó en el intento de arrebatarle a Dolores el caso por el falso abogado y la célula inorgánica que realizaba espionaje y se dedicaba a la extorsión. Quedaron las manos liberadas para que la Cámara Federal de Mar del Plata decida si ratifica o no los procesamientos sobre Carlos Stornelli y Daniel Santoro. En el camino, Caamaño se topó con los correos electrónicos “pinchados” hallados en un disco rígido en la AFI y Marcelo Martínez de Giorgi puso primera para avanzar en las medidas de prueba. Allí se pidió un organigrama sobre el diseño que Gustavo Arribas y Silvia Majdalani habían hecho en la ex-SIDE durante su gestión. ¿Estará allí descripto cuáles eran las tareas asignadas al “raviol” que comandaba A.R. y cuyo equipo de espías orgánicos forma parte del grupo al que llegó Villena?

Comodoro Py tiene fama de ser “agujero negro” respecto a las investigaciones sobre espionaje. Cumplió una década las “escuchas ilegales” que involucraron a Mauricio Macri. El Tribunal Oral Federal N° 5 mantiene hibernando el juicio oral por una asociación ilícita enquistada en el Gobierno de la Ciudad que comenzó en 2009 y fue elevada a juicio en 2014. Macri fue desvinculado, Jorge “Fino” Palacios falleció, pero el resto de los imputados podría revelar cómo era un esquema de espionaje ilegal.

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