Raúl Alfonsín se alineó otra vez ayer detrás de las posiciones del gobierno de Néstor Kirchner al quejarse de que el obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto, fue «más allá de cualquier límite» cuando cuestionó al ministro de Salud, Ginés González García, por su posición favorable a la despenalización del aborto. «Monseñor Baseotto, con sus afirmaciones, ha ido más allá de cualquier límite. A ello deben agregarse los antecedentes del vicario castrense, que ayudan para que esta cuestión se torne mucho más difícil», remarcó el ex presidente.
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En declaraciones a « Radio del Plata», formuladas desde Roma, donde formó parte de la delegación argentina que asistió a la asunción del nuevo Papa, Benedicto XVI, Alfonsín dijo que el gobierno «ya adoptó las decisiones» del caso y ahora resta que se «busquen las soluciones».
Por otra parte, Alfonsín agradeció públicamente que Kirchner lo hubiera invitado a integrar la delegación argentina que asistió el domingo a la ceremonia de asunción del Papa, y señaló que eso «significa que somos un país civilizado, democrático». En este sentido, Alfonsín puso como ejemplo que a las exequias de Juan Pablo II el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, «fue con su padre, que fue presidente, y con Bill Clinton, que también lo fue». Alfonsín indicó que «siempre» acepta este tipo de invitaciones, «incluso cuando se producen en la Argentina cuando llega de visita algún mandatario extranjero», porque considera que «es la forma en que debe presentarse la Nación argentina».
En declaraciones a radio «América», el dirigente radical confirmó además que en la víspera almorzó con Kirchner en Roma. Agregó que con el Presidente mantuvo «una conversación general» sobre cuestiones políticas.
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