Faraónica, Cristina quiere anunciar grandes proyectos
Durante el fin de semana, Cristina de Kirchner terminará de repasar el texto del discurso que leerá ante la Asamblea Legislativa el lunes, cuando jure como nueva presidente. En los borradores figuran anuncios resonantes que espera conmuevan ese prejuicio del público que la atormenta sobre que es una mera continuidad del mandato de su esposo. Por eso se espera que hable de obras faraónicas y muy demoradas, como la autopista ribereña que correrá por Puerto Madero, o el nuevo túnel trasandino que unirá Mendoza con Chile. Entre los anuncios se espera que figure el traspaso de la Policía a la Capital Federal con los fondos operativos para por lo menos un año. Además, dará precisiones sobre el tamaño, modo, forma y método del también demorado pacto social.
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Entre las obras que planea anunciar Cristina de Kirchner figura la concreción de la autopista ribereña de Puerto Madero, que solucionará el grave problema de tránsito en el acceso a Capital Federal.
Para el de Puerto Madero aún se discuten dos opciones de traza: una por debajo de la tierra y otra de mayor interés por su bajo daño ambiental y su gran impacto urbanístico que prevé vaciar los diques para luego cubrir el túnel con un paso navegable. Cualquiera de las dos contempla la construcción de playas de estacionamiento con capacidad para más de 25 mil autos, cuyos accesos se enlazarían hacia el Sur con la Autopista Buenos Aires-La Plata y hacia el Norte con la Illia, que desemboca en Retiro.
La iniciativa es una idea compartida por el gobierno nacional y el macrismo, que a su vez ya tiene pensadas varias reformas para ese subsuelo, como por ejemplo la incorporación de una galería de comercios bajo tierra tal como existe en España y un conjunto de espacios verdes a nivel para conformar los reclamos de los ecologistas.
Después de la sonora repercusión que seguramente tendrán los megaanuncios de Cristina de Kirchner, el gobierno avanzará de lleno en la organización del plan y de los procesos de licitación -aún no está definido si se harán vía el ministro Julio De Vido o Jefatura de Gabinete- que apuntan a convertirse en una vidriera permanente de grandes anuncios, aunque probablemente muchos de ellos no lleguen a concretarse como ocurrió con el tren bala a Rosario que había lanzado Néstor Kirchner.
Para el futuro, la presidente electa sueña, incluso, con convertir a Buenos Aires en una «ciudad luz» que no sólo dará contención al plan político de su marido sino que pretende, haciendo foco en Puerto Madero, dar luz verde a más impactantes emprendimientos urbanísticos.
Hacia el otro lado de la General Paz, la futura jefe de Estado prevé recepcionar y dar viabilidad a proyectos vinculados especialmente con mejorar las vías de comunicación y los puertos. En ese lote, la inminente culminación de las obras de ampliación de la Ruta Nacional 14 entre Ceibas y Gualeguaychú -columna vertebral del Mercosur- le dará a la presidente la oportunidad para una nueva promesa: extender esa autovía hacia la ciudad entrerriana de Concordia.



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