7 de junio 2005 - 00:00

Fin de los sobresueldos: ahora, los "knack"

Como otrosfuncionarios, elsecretario de Cultura,José Nun, tampococerró su consultora.Pero ni siquiera aducehaberse retirado: figuracomo socio en la Web yhace publicidad con ellogo K.
Como otros funcionarios, el secretario de Cultura, José Nun, tampoco cerró su consultora. Pero ni siquiera aduce haberse retirado: figura como socio en la Web y hace publicidad con el logo K.
El sábado pasado, el monopolio «Clarín» publicó una encuesta en la que el candidato del gobierno para las elecciones de la Capital Federal, Rafael Bielsa, aparece en paridad de condiciones con Elisa Carrió y Mauricio Macri. No es novedoso: un sondeo de Hugo Haime realizado hace un mes también detectó esa situación.

Lo que sí llama la atención es que «Clarín» publicó ese sondeo sin advertirles a sus lectores que un miembro del Poder Ejecutivo tuvo responsabilidad en su elaboración. En efecto, la empresa que realizó el estudio electoral es la consultora Knack. Uno de sus socios, según informa el sitio de la empresa en Internet (www.knack.com.ar), es el secretario de Cultura, José Nun. Si algún curioso ingresa en la sección «Clientes» de la empresa, puede leer que entre quienes pagan sus servicios está la Subsecretaría de Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, que conduce Marta Oyhanarte. Es decir, el secretario de Cultura es proveedor del gobierno al que pertenece. Una especie de Raúl Rivara, pero nacional.

• Hombre de confianza

Nun, que aparece sonriendo en las presentaciones comerciales de la consultora, es uno de los hombres de confianza de Néstor y Cristina Kirchner.

Politólogo, ilustra las noches de Olivos con sus comentarios y estrategias. El nombre de su consultora es gracioso, sobre todo por cómo se informa en el sitio de la compañía. Dice que «knack» es «maña, habilidad, don, destreza». Se nota.

Esta modalidad de tener consultoras habilitadas mientras se ejerce una función pública parece menos escandalosa que el cobro de sobresueldos de otra época (algunos funcionarios del actual período incurrieron en las dos malformaciones, es cierto). Pero tal vez sea más censurable. A los que cobraban sobresueldos en otras administraciones Néstor Kirchner prometió, con poca convicción, echarlos de la suya. ¿Y a los que tienen consultoras que contratan con sus colegas del gabinete? No se sabe si decidirá expulsarlos; pero, al menos, debería pedirles que dejen de usar la «k» mayúscula como logo. Es demasiado desenfado.

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