23 de febrero 2004 - 00:00

Forcejea Ibarra por el control de legisladores

Oficialistas y opositores a Aníbal Ibarra ingresanen una semana de desafíos, que determinará si los aliados al jefe de Gobierno porteño pueden imponerse en el recinto legislativo donde son minoría.

El duelo enfrenta dos proyectos de ley: uno es el de modificación del Código Contravencional, que la oposición quiere y fracasó en su intento de tratar el tema el jueves pasado. El otro es un proyecto del kirchnerismo que pide una consulta popular para que los vecinos de la Capital Federal opinen si están de acuerdo o no con una quita en el pago de la deuda externa.

•Privilegio

Ese proyecto se debatió en el recinto el jueves pasado, pero se postergó para el jueves de esta semana y fue el único de los proyectos que mereció tamaña atención, curiosamente, ya que los otros dos -realmente más en la cercanías del vecinocomo un código de procedimientos que aplique penas específicas a cada infractor y la modificación de la ley contravencional no tuvieron quórum siquiera para ser debatidos.

Tampoco tuvo suerte la resolución de los opositores para manifestarse a favor del ingreso de Carmen Argibay a la Corte Suprema de Justicia de la Nación
.

Por esa situación, cuando la oposición, que en la Ciudad representan peronistas, centristas y macristas, se dio cuenta de que en definitiva pasó a cuarto intermedio el debate acerca de una consulta popular, que en general consideran sobre un tema nacional en el cual la Legislatura no tendría que influir, decidieron redoblar la apuesta y volver a pedir para esta semana el tratamiento del código.

Así resulta que la puja termina siendo una medición de fuerza entre los bloques que se dividen aliados del Gobierno porteño y contrarios a él, para definir quién manejará de aquí en más la agenda legislativa.

•Conformaciones

El oficialismo es un conglomerado de pequeñas bancadas que se mantienen más o menos de acuerdo con Ibarra, aunque en ocasiones hasta le votaron ya en contra. La oposición permanece más abroquelada en un interbloque de 23 diputados que si bien no llegan a tener quórum propio -lo conseguirían con 31-se impone al resto.

En la votación, en la cual se manifestaron por sí o por no para habilitar el tratamiento de
un código procesal contravencional, que es la herramienta que reclaman los jueces especialmente para poder juzgar figuras penales que les traspasó la Nación, como portación de armas, los votos fueron ajustados: 29 a 28. Para habilitar el tema por cierto se requerían 40 votos, dos tercios, pero ese casi empate da la pauta de cómo el oficialismoen cualquier situaciónterminaría perdiendo las votaciones.

El Gobierno porteño, por su parte, llamó a una asamblea pública para debatir la ley contravencional, encuentro que comenzará el 22 de marzo próximo en el Centro Cultural San Martín. Hasta que esas jornadas no concluyan, los bloques que les responden se mantendrán firmes en no modificar nada que se refiera a la polémica ley de convivencia.

Sin embargo, hoy la oposición presentará un pedido de sesión especial para que
se traten el código procesal y los cambios al Código Contravencional en una sesión extraordinaria.Para eso juntaron las 20 firmas de rigor y fijaron fecha, que es el mismo jueves en el que continuará la discusión sobre si convocar o no a los porteños a una consulta popular. La diferencia es que el partido opositor, Compromiso para el Cambio, se adelantó para que sus proyectos de código se debatan a las 12 del mediodía, dos horas antes de la sesión que será continuidad de la del jueves pasado.

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