19 de enero 2006 - 00:00

Fracasó cumbre técnica, y se agrava crisis con Uruguay

No tiene sentido que sigamos hablando. Evidentemente, no vamos a ponernos de acuerdo -se quejó el argentino Raúl Estrada Oyuela.

Entonces, terminemos la reunión. Nos vemos el 30 en Montevideo -bajó la persiana Martín Ponce De León, viceministro de Industria uruguayo.

La agria despedida entre los jefes de las comitivas que ayer se reunieron en Buenos Aires coronó el encuentro de ocho horas en la que el gobierno de la Argentina y el de Uruguay buscaron, sin éxito, encarrilar la crisis bilateral por la radicación de dos papeleras en Fray Bentos.

La cita del Grupo Técnico de Alto Nivel (GTAN), creado por Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez para discutir los aspectos técnicos de los emprendimientos en la orilla oeste del río Uruguay, fue un estrepitoso fracaso: ningún acuerdo, pero múltiples reproches.

A pesar de los gestos de distensión del canciller Jorge Taiana y del embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Meyer, el intento de acercar posiciones entre los dos países tropezó por las posiciones encontradas de ambas delegaciones.

La de ayer, en Cancillería, fue la última reunión del GTAN antes del 30 de enero, cuando las comitivas se encontrarán en Montevideo para discutir un informe final. A esta altura, todo indica que se firmarán dos dictámenes paralelos. Las posturas son, hasta ahora, irreductibles.

Ese era, al menos, el ánimo que reinaba ayer entre los argentinos. «Nos quedamos con una sensación de frustración porque en seis meses no avanzamos nada», le reprochó Estrada Oyuela a Ponce de León que, como respuesta, destacó el intercambio de información.

«Nuestra única certeza es su actitud no permeable a aceptar los planteos de nuestro gobierno»,
se quejó, más duro, el funcionario argentino.

El encargado de Relaciones Ambientales Internacionales explicitó, de ese modo, el malestar del gobierno de Kirchner porque, según entienden los negociadores argentinos,
Uruguay utilizó una «política dilatoria» para evitar que el GTAN produzca definiciones.

«Mientras tanto
-se quejaban ayer, luego de terminada la reunión-, las obras avanzan día tras día. Si actuaran de buena fe, nos habrían dado la información que pedimos sobre las papeleras.»

Puntualmente, los técnicos argentinos hacen referencia a que, a pesar de haber tenido ya diez encuentros, aún no pudieron acceder a la información sobre los efluentes y residuos que producirán las plantas de celulosa.

• Reproches

La comitiva uruguaya también tiró algunos reproches sobre la mesa. Apuntó al bloqueo, por parte de vecinos, de los puentes que unen su país con Entre Ríos: «Los cortes no afectaron el turismo porque este año aumentó, pero sí afectó el tránsito de mercaderías», dijo Ponce de León.

Desde fin de año, vecinos de Entre Ríos y organizaciones ambientalistas realizan piquetes sistemáticos en los puentes entre Gualeguaychú y Fray Bentos, y más periódicamente en los que conectan Concordia y Salto, y Colón y Paysandú.

En esta instancia, la posibilidad de un entendimiento entre los dos países parece reducida a que exista una intervención directa de Kirchner y Tabaré. Algo de eso dejó traslucir ayer el canciller Taiana al afirmar que
el asunto se debe resolver en una negociación «entre amigos».

Pero los ánimos no son amistosos: Tabaré advirtió que su gobierno no se dejará «patotear» mientras que hoy el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, radicará una denuncia penal en la Justicia Federal de Argentina contra los directivos de las empresas Ence y Botnia (ver nota aparte).

Esa provincia, que tomó el tema como una cruzada, estuvo presente ayer en la reunión del GTAN a través del subsecretario de Ecología y Control Ambiental,
Gabriel Moguilner.

También participó el embajador uruguayo en Buenos Aires,
Francisco Bustillo.

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