22 de octubre 2001 - 00:00

Frepasistas dejan sus cargos en el gabinete

Enrique Martínez permanecería en la Secretaría PyME con la excusa de que «hay que dar pelea» desde adentro, lo mismo que otros frepasistas de nota, como el catamarqueño Mario Fadel (Auditoría General) y Rafael Bielsa (Sindicatura de la Nación).

El Frepaso continuará hoy mismo el éxodo del oficialismo. Esta tarde debería reunirse el bloque de Diputados para analizar si sigue o no los pasos de Juan Pablo Cafiero. Obviamente, la mayoría -por indicación del mismo Carlos Chacho Alvarez- ya estaba dispuesta a dar un portazo, antes de la eyección de «Juampi».

La renuncia del ministro de Desarrollo Social (ver nota vinculada) precipitará la salida de otros funcionarios de segundo rango que permanecen conchabados en el gobierno, por caso, Adriana Puiggrós (Ciencia y Tecnología), Eduardo Sguiglia (organismo regulador del sistema nacional de aeropuertos), David Muchnik (subsecretario de Medio Ambiente), Lorenzo Donohue (vice del Banco Nación) y el master en reforma del Estado, Marcos Makón.

Enrique Martínez
permanecería en la Secretaría PyME con la excusa de que «hay que dar pelea» desde adentro, lo mismo que otros frepasistas de nota, como el catamarqueño Mario Fadel (Auditoría General) y Rafael Bielsa (Sindicatura de la Nación). En estos últimos casos, se trata de organismos de control que sería conveniente -a ojos de los rupturistas- mantenerlos, aun cuando sospechan que podrían ser reclamados por radicales, en cuanto se produzca la huida en masa. «Son capaces de ponerlo a De Santibañes en lugar de Bielsa», ironizó Rafael Flores, uno de los funcionarios que se fue -antes que Cafiero e igual que Nilda Garré- por el delito de haber hablado, la mejor excusa para eliminar un ministro o secretario cuando no se lo puede hacer por sus actos de gestión.

Cualquier decisión de fractura debería pasar por un Congreso partidario, si se tratara de una agrupación orgánica, o al menos de la mesa de conducción que heredó a Chacho. Pero tratándose del Frepaso, no será necesaria tanta burocracia. Lo más probable es que Puiggrós y compañía decidan irse o permanecer motu proprio, o después de alguna ronda de consultas informal. La responsable de Ciencia y Tecnología nunca terminó a adaptarse a convivir en un gabinete delarruista. Eso explicaría su predisposición a hacer viajes. Ultimamente, voló a París para participar de un seminario de bioética.

• Resistencia

Darío Alessandro y Rodolfo Rodil resistieron la semana pasada una embestida de los más díscolos que, alentados desde las sombras por Alvarez, querían romper con la Casa Rosada y reagruparse en una bancada independiente de la UCR. El tucumano José Vittar, el bonaerense Carlos Raimundi y la porteña Irma Parentella lideraban este grupo de chachistas, desencantados con el papel de oficialistas y entusiasmados con la idea de resucitar el espíritu original del frentismo.

Los disidentes estiman que
Alessandro y Rodil se quedarán sin argumentos a raíz de la dimisión de Cafiero. Y que se tornó irresistible la subsistencia en la trinchera oficialista, máxima cuando mañana bajarán a votar la revocación de las facultades especiales a Domingo Cavallo, pedida por María América González, Alejandro Peyrou y Flores. Además del ex álter ego de Chacho y de la otrora mano derecha de Graciela Fernández Meijide, Cristina Zuccardi -esposa de Alberto Flamarique- y Alberto Briozzo opinan que hay que hacerse responsables de mantener la Alianza y reniegan de los amagues divorcistas.

En lo que no parece haber diferencias, curiosamente, es en el nombre de quien está más preparado para cubrir el vacío que dejó
Alvarez. Aníbal Ibarra sólo necesita pasar por el trámite de hacerse consagrar por un plenario frepasista, ya que «Juampi» Cafiero no cuenta con la proyección política suficiente. Una buena gestión en Desarrollo Social quizá hubiera mejorado sus chances.

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