Varias protestas complicaron ayer la circulación de vehículos en la Ciudad de Buenos Aires, en el centro y algunos barrios por demandas diversas, especialmente por problemas con el suministro de gas, que Mauricio Macri ya resiste sin aludir a la necesidad de reprender a quienes no avisan -como indica una ley- que van a manifestarse.
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Un millar de familias le reclamó ayer al Gobierno porteño por la falta de suministro de gas, mientras que alumnos de un colegio protagonizaron un «frazadazo» por el mismo inconveniente, en una jornada en la que además los maestros tuvieron también su batucada para pedir el pase de obra social. Además, vecinos del barrio de Palermo protestaron contra la construcción de torres en la zona. Mauricio Macri ya parece resignado a soportar cada día una protesta en las puertas del Palacio Municipal y ya no se lo escucha quejarse de los cortes de calles por manifestantes.
Mientras se acostumbra a esa rutina porteña, el Gobierno de la Ciudad asegura que en un año terminará con los inconvenientes ocasionados por el deterioro de las instalaciones de gas en «49 instituciones».
«Trabajamos sin culpa porque sabemos que son diez años de abandono de la infraestructura», confían funcionarios de la Ciudad ante el propio Macri que repite que «ha fallado, una vez más, el sistema y la falta de inversión en infraestructura».
Ayer, más de 1.000 familias que viven en el barrio Piedrabuena de Villa Lugano protestaron porque desde principios de año están sin el servicio de gas, cortado aparentemente por fallas de la conexión. El grupo ya viene protagonizando varios cortes de calles para reclamar por el servicio, pero quieren que Macri «cumpla con la ley que puso al barrio en emergencia edilicia», aunque la solución del problema estaría en manos de la empresa que suministra el gas.
Por su parte, alumnos de la escuela Bernardino Rivadavia, del barrio de Constitución, realizaron un «frazadazo» y cortaron la calle en reclamo por calefacción, sobre la avenida San Juan al 1500. Los estudiantes quieren la puesta en funcionamiento de 42 estufas y rechazan el reemplazo por aparatos eléctricos para calefaccionar las aulas y piensan marchar hoy hacia la Jefatura de Gobierno.
Las protestas volvieron a complicar el tránsito porteño, con el agregado de otras manifestaciones relacionadas con el conflicto con el campo.
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