6 de julio 2006 - 00:00

Fuerte crítica de Carrió a sistema de educación laica

Elisa Carrió
Elisa Carrió
Un crítico documento sobre el debate que está llevando a cabo el gobierno para una nueva ley de educación dio a conocer ayer Elisa Carrió en su página de Internet, donde cuestiona duramente la educación laica que impuso la Ley 1.420.

La diputada del ARI, en el escrito «La educación como política central del porvenir», se refiere, entre otros puntos, a la necesidad de una enseñanza moral «sin adoctrinamiento» y propone una «nueva laicicidad».

Ese modelo sería acompañado, según la legisladora, por el concepto de que «la escuela debe ser el ámbito de una nueva narrativa y el alumno tiene derecho a saber la tradición de Confucio, del budismo, la tradición del pueblo judío, la del cristiano, la del islam, porque, empezar a entender estas tradiciones rompe el prejuicio con el otro como extraño para hacerlo próximo». Se desprende que, de abarcar esos conocimientos, no se haría desde la historia.

Carrió asegura que en el debate entre educación religiosa y laica del siglo XIX, «lo que perdió el sujeto» es «la posibilidad de encontrar y conocer la profundidad del saber de la sabiduría espiritual a lo largo de Oriente y Occidente».

  • Sin sentido

  • En el inicio del escrito, de más de 50 páginas, la líder del ARI señala, además, que el documento del Ministerio de Educación, a cargo de Daniel Filmus, donde se postulan los lineamientos y principales ejes (ver vinculada) del debate social sobre los contenidos de la nueva ley, «es lo que puede denominarse un documento políticamente correcto y, como tal, vacío de sentido».

    Ataca Carrió la reforma que intenta implementar Filmus con una nueva ley, diciendo que los «ejes planteados parecen moldeados por un encuestador de opinión para que dé como resultado que el ciento por ciento de los argentinos esté de acuerdo con la propuesta del ministro Filmus».

    En ese sentido, la titular del ARI insiste con «la necesidad de un ingreso universal garantizado a la niñez atado a la permanencia en la escuela». Propone, en otro aspecto, romper «el estatuto de omnipotencia del saber científico y tecnológico y a partir de un redimensionamiento de todas las creencias, culturas y saberes, y de la devolución de la palabra como nudo central de la libertad, ellos serán reconocidos en su cultura».

    Luego, entre otros puntos, critica que se consulte sobre la necesidad de escuelas en condiciones materiales dignas, «como si esto fuera parte de un debate y no de un deber del Estado».

    El documento de Carrió, fechado el 3 de julio pasado, causó ayer revuelo dentro de la tropa del ARI, que no conocía su contenido, pero sí sabía que la legisladora cuestionaría los contenidos de la educación laica en la actualidad.

    En la redacción del escrito la acompañaron Maximiliano Ferraro, Mariano Echenique y Matías Méndez.

    En una mirada a primera vista, respondió Alberto Sileoni, ex viceministro de Filmus y actual ministro de Educación porteño, quien participó en la elaboración de los puntos a que llama a debatir el gobierno con la idea de contar con una nueva ley que se sancione este año, a la propuesta de Carrió que «en la escuela se trabajan valores que son de la ética, no de la religiosidad, no tomando partido. Me parece que lo que plantea Carrió está saldado en nuestras escuelas en materias diversas en lo que tiene que ver con historia, formación ética». El ministro también agregó que «en otros planes hay materias que tienen que ver con cultura contemporánea y prácticamente en todos los programas hay formación ética y ciudadana, donde los chicos están en contacto con el aprendizaje de los valores y de cómo se fue construyendo una ética particular en cada momento histórico del ser humano», y remató con que «Carrió hace una propuesta que se tendrá en cuenta, pero no está inaugurando nada».

    Ayer se llevó a cabo en las escuelas de la Capital Federal el debate sobre la nueva ley con docentes, jornadas que también se realizan en todo el país. El próximo 15 de julio, en las escuelas porteñas se dará la misma discusión, pero con los padres de los alumnos.

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