Fusión telefónica entró en agenda de Cristina-Moratinos

Política

Está dado como un hecho que al menos públicamente el canciller español, Miguel Moratinos, evitará crearle más problemas al gobierno de Cristina de Kirchner en la visita que inicia hoy a Buenos Aires. A las autoridades argentinas tampoco les vendría bien un roce, considerando los frentes abiertos que tiene.

Pero aun informal o lateralmente, hay temas importantes que están en la agenda bilateral y que tienen que ver con la nuevaley de radiodifusión que el gobierno impulsa. Uno de esas cuestiones es el interés oficial en que un inversor argentino entre al capital de «Telefé», controlado por Telefónica de España.

El otro es si las empresas telefónicas podrán dar, como vienen pidiendo, el servicio triple play: telefonía, Internet y televisión por cable.

Atrás de todo esto, todavía queda pendiente el pronunciamiento de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), que depende del cada vez más poderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sobre el ingreso de Telefónica de España en el capital de control de Telecom Italia, y como único socio industrial y tecnológico.

La CNDC debe dictaminar si esa operación a nivel internacional afecta la competencia a nivel local, ya que Telefónica de España y Telecom Italia son en nuestro país, las operadoras de las dos telefónicas básicas, con participación de más de 60% en los negocios de Internet y de más de 70% en la telefonía móvil, si se consideran los números en forma conjunta.

Veedores oficiales de la CNDC y de la Comisión Nacional de Comunicaciones investigaron la situación dentro de Telecom Argentina entre noviembre y febrero, y hubo versiones de un dictamen contrario a la fusión, que por ahora, no se oficializó.

Hay expertos en telecomunicaciones que aseguran que desde el pliego de privatización de Entel hasta los decretos de la desregulación del año 2000, dejan claro que ninguna de las telefónicas básicas puede tener una participación accionaria, aunque sea mínima, en la otra.

Telefónica de España reduce el problema a que su participación en Telecom Argentina rondaría 1%. Pero más importante que este porcentaje es que la empresa española es la que decidirá la tecnología de Telecom Italia, porque el resto de los accionistas de control en la compañía italiana son inversores financieros.

En apariencia, en la nueva ley de radiodifusión, el gobierno buscaría que los dueños de empresas de televisión por cable no brinden contenidos, lo que afectaría al Grupo «Clarín», y le abriría la puerta al triple play a Telefónica.

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