Giro de Bonafini: ahora se esperanza con cambios en el Vaticano

Política

En línea con otros dirigentes afines al Gobierno nacional, ahora la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, destacó el rol del Papa Francisco y le envió una sentida carta donde le pide "luchar" contra la pobreza y que recuerde en un "acto" a los sacerdotes tercermundistas asesinados y desaparecidos durante la dictadura militar.

El giro de Bonafini se fundamenta en un carta que el envió este jueves, antes de realizar la tradicional caminata alrededor de la Pirámide de Mayo a Jorge Bergoglio. "Permítame que me dirija a usted como Don Francisco, ese Francisco que descubrí ahora", comienza el texto.

Y prosigue: "Mi padre también se llamaba Francisco y era un santo trabajador de manos muy encallecidas de tanto trabajar para mantenernos. Don Francisco, no sabía de su trabajo pastoral, sólo sabía que el máximo dirigente de la iglesia argentina habitaba en la catedral; esa catedral que cuando marchábamos y pasábamos por delante, le cantábamos: "Ustedes se callaron cuando se los llevaron".

La titular de Madres reveló que escuchó comentarios de "compañeros" y que se sorprendió cuando le explicaron de la "entrega y trabajo en las villas" del excardenal. "Me alegro infinitamente al saber de su trabajo y siento esperanzas de un cambio en el Vaticano. Hemos sufrido mucho en esta Latinoamérica que hoy se levanta erguida gracias a sus dirigentes", consideró.

Luego, destacó la posibilidad de beatificar al padre Carlos Murias y lanzó un pedido. "Me atrevo a enviarle la lista de sacerdotes y obispos del Tercer Mundo desaparecidos y asesinados para solicitarle que, como la Asociación Madres de Plaza de Mayo pedimos por todos, usted, como un acto de solidaridad los recuerde a todos por su entrega en la lucha por la patria", afirmó.

En el anteúltimo párrafo Bonafini le solicita "desde lo más profundo de mi corazón, no luchar por una iglesia para los pobres" y le recomienda "unirse a todos los que en este mundo injusto luchamos para que se termine la pobreza y alguna vez la igualdad sea una realidad y entonces lograremos un mundo de niños felices y sonrientes".

Al finalizar la carta, y antes de enviarle un "abrazo respetuoso", le agradece por "leer" el documento. "Gracias Don Francisco y cuando se encuentre con el Papa en el Vaticano cuéntele de mi pedido, que es el de millones de Madres. Gracias por leer la carta de una Madre a la que le arrancaron toda la familia y que, junto a mi hija y a muchas Madres de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, sigo luchando desde hace 36 años por una Patria libre, justa y soberana", concluyó.

Nada dice de las acusaciones contra Bergoglio por la supuesta "entrega" o falta de asistencia a dos curas jesuitas que fueron secuestrados por su actividad en las villas durante la dictadura.

Giro

El día de la elección de Bergoglio como Papa, Bonafini se expresó desde Italia, adonde viajó invitada por el grupo de apoyo a las Madres Kabawill Pescara. "Sobre este Papa que nombraron ayer sólo tenemos para decir: 'Amén'", sostuvo en ese momento.

Desde Europa aclaró que las Madres sólo mantienen relación "con los sacerdotes del Tercer Mundo" y no con la Iglesia católica en su conjunto. "Nosotras hicimos una lista de 150 sacerdotes asesinados por la dictadura, que la iglesia oficial calló y nunca reclamó por ellos", manifestó la dirigente, y apuntó que las Madres hablaban de la "iglesia oficial cuando nadie hablaba".

"Las Madres hace muchísimos años, casi desde el mismo momento en que comenzamos nuestra lucha, tuvimos relación solamente con los sacerdotes del tercer mundo", dijo Bonafini y agregó que "la iglesia oficial es opresora pero la del Tercer Mundo es liberadora".

"La Iglesia que manda nunca fue liberadora. La única iglesia liberadora es la que se hace en el territorio, donde el hombre se ocupa del hombre y donde se aprueban y realizan los proyectos. La iglesia formal siempre oprimió", sostuvo además, antes de enviar la carta conciliadora.

Aunque no cuestionó duramente al nuevo Papa, sí lo había hecho con otros Sumos Pontífices. En 2005, cuando el Vaticano amparó al obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto, quien aconsejó atar una piedra y arrojar al mar al exministro de Salud, Ginés González García, Bonafini auspició que Juan Pablo II "se muera en el infierno". 

"Nosotros deseamos que el Papa se queme vivo en el infierno", manifestó Bonafini en una conferencia de prensa que brindó en Neuquén, en momentos en que la Iglesia y el Gobierno confrontaban abiertamente. "Se pasó de rosca" en su apoyo a Baseotto, había asegurado.

En 1999, la militantes de derechos humanos lo tildó a Juan Pablo II de "cerdo", durante un reportaje televisivo con Canal 7 de Bahía Blanca. En ese reportaje, la titular de la fundación dijo que el exPapa "es un cerdo, aunque un sacerdote me dijo que el cerdo se come, y este Papa es incomible".

Dejá tu comentario