3 de enero 2008 - 00:00

Gobierno, CGT y Macri, enfrentados por obra social

Gobierno, CGT y Macri, enfrentados por obra social
La polémica medida dispuesta ayer por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de intervenir la obra social de los municipales desató hoy un fuerte cruce entre funcionarios de su gestión, legisladores kirchneristas y la Confederación General del Trabajo (CGT).

El jefe del bloque kirchnerista de la Legislatura porteña, Diego Kravetz, definió las últimas medidas adoptadas por el Gobierno porteño como "todo muy improvisado, todo muy brusco y todo muy fuerte".

Además, acusó en declaraciones radiales a Macri de haber despedido a trabajadores pero a la vez "aumentar los sueldos de los funcionarios y del jefe de Gobierno".

Para Kravetz, el macrismo apunta a "disminuir el gasto político por un lado y aumentarlo por el otro".

La Confederación General del Trabajo (CGT) se sumó también a las críticas y manifestó que repudia "enérgicamente" la medida de intervención de la Obra Social de la ciudad de Buenos Aires, porque "atenta contra un derecho fundamental a la salud".

"La CGT y la Secretaría de Derechos Humanos repudiamos enérgicamente las medidas tomadas por el gobierno de Mauricio Macri, que atentan contra un derecho fundamental de los trabajadores como es el derecho a la salud", manifiesta la central gremial a través de un comunicado firmado por el titular Hugo Moyano y el dirigente sindical Julio Piumato.

Añade que la CGT "le dice 'no' a la intervención de la obra social, con el convencimiento de que sus únicos dueños son los trabajadores".

Expresa que "para Macri la negra y larga noche del neoliberalismo no terminó".

"Sepa el señor jefe de Gobierno que la Argentina de hoy transita el camino de la distribución equitativa de la riqueza, el respeto de los derechos humanos y el privilegio del hombre por encima de los intereses del mercado", dice el texto.

"En defensa de los derechos de los trabajadores municipales, decimos no a los despidos y no a la intervención de la obra social", se especifica.

Piumato, quien se desempeña como secretario de Derechos Humanos de la CGT y titular de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación (UEJN), criticó "la represalia del gobierno porteño contra el lógico accionar del gremio (SUTECBA)".

"La CGT va a brindar todo lo que está a su disposición", aseguró el dirigente.

Por su parte, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, defendió los despidos de más de dos mil empleados públicos, así como la intervención de la obra social ObSBA que dispuso Mauricio Macri, y evaluó que "algunos no creían" que se iban a tomar medidas de ese tipo.

"Ambas medidas las habíamos anunciado, ya habíamos dicho que íbamos a revisar los contratos políticos, ya habíamos dicho que íbamos a avanzar para mejorar la obra social. Posiblemente algunos no creían que íbamos a actuar con esta firmeza, pero lo habíamos dicho", enfatizó Rodríguez Larreta.

El funcionario macrista explicó: "son medidas que habíamos anunciado y creemos que son necesarias, imprescindibles para avanzar con el cambio que la gente votó".

Sobre la intervención de la Obra Social de Buenos Aires (ObSBA), vinculada al Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba), Rodríguez Larreta advirtió que "los trabajadores de la Capital eran rehenes" de la institución.

"La mayoría tenía enormes quejas y enormes reclamos respecto de la calidad de la atención en la salud", subrayó.
Además, indicó que "los gremios docentes y de salud salieron a apoyar la medida y los únicos que se quejan son los que manejan la obra social".

El jefe de Gabinete porteño también defendió los despidos de más de dos mil contratados al considerar que "entraron en el último tiempo y son contratos políticos".

Ratificó también que se revisarán "uno por uno" el resto de los contratos anteriores de trabajadores.

"Hay gente que trabaja y muy bien, que no tiene ninguna razón para estar preocupada", puntualizó.

Según dijo, con la baja de los contratos de trabajadores se ahorrarán unos "30 millones de pesos anuales" que se destinarán a obras públicas.

Ayer, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, anunció la intervención de la obra social a la que están afiliados los empleados de la Ciudad.

La medida afecta al principal gremio de Municipales, en medio del paro de que afronta el Gobierno porteño luego del despido de más de dos mil trabajadores.

La Obra Social de Buenos Aires (ObSBA) está a cargo actualmente de Patricio Datarmini, titular adjunto de Sutecba.

Macri aseguró que la desregulación de la ObSBA "tiene que ver con el respeto a los empleados que trabajan en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires", a los que de esta manera se les otorga la "libertad de elegir la obra social".

Por su parte, el kirchnerismo porteño salió a criticar hoy la decisión de Mauricio Macri y vinculó ese tipo de medidas con "los métodos de la dictadura militar".

"Si Macri pretende usar los mismos métodos que la dictadura militar interviniendo las obras sociales de los sindicatos para presionar a los trabajadores para que renuncien a sus conquistas, me parece que se equivoca", enfatizó el líder del sindicato de Encargados de Edificios y dirigente del PJ porteño, Víctor Santamaría.

El dirigente sindical advirtió que los métodos de Macri "no son los métodos que por lo menos desde la democracia" impulsan "los trabajadores".

Además, definió a la medida como "una autointervención" ya que, según dijo, "el Gobierno de la Ciudad tiene mayoría en el directorio" de la obra social de los municipales.

"Quiere presionar a los trabajadores como lo hacían en la época del gobierno militar para que los trabajadores justamente renuncien a sus legítimos derechos", destacó.

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