13 de septiembre 2001 - 00:00

Gobierno dará $ 1 por voto para la campaña de octubre

La reforma política perdió ayer gran parte de su razón de ser: además de que Diputados volvió a postergar su debate y la iniciativa entró en vía muerta, el gobierno ya tiene listo el decreto que cotiza $ 1 por voto para las elecciones del 14 de octubre y que los partidos y frentes usarán en lo que resta de la campaña.

Es decir, que la desesperación por conseguir financiamiento para tareas proselitistas --incluido en la reforma y que los senadores fijaron en la misma cotización-era la clave del apuro parlamentario por convertir en ley el proyecto. Y esa inquietud que afectaba, sobre todo, a los candidatos dará paso ahora a una discusión más «transparente» del paquete parlamentario.

Chrystian Colombo anticipó ayer a los senadores que no tendrán que agregar sesiones extra antes de los comicios. Los integrantes de la Cámara alta tienen pensado deliberar por última vez el martes de la semana que viene, con un temario interminable. Pero se habían puesto en estado de alerta y movilización después de que los diputados prometieran en la víspera aprobar la reforma el próximo miércoles e introducirle modificaciones, lo cual hubiera obligado a los senadores a volver a Buenos Aires a dar quórum y, en muchos casos, relegar la caza de votos. Algo que suena suicida para cualquier aspirante a renovar fueros, pero que se hubiera tornado imprescindible para pagar afiches, pasacalles, encuestas y spots televisivos, entre otros recursos de campaña.

• Alivio

El decreto anunciado por Colombo al peronista José Luis Gioja y compañía provocó alivio generalizado y vino a subsanar un «olvido» de la Ley de Presupuesto. En aquella ocasión, los diputados habían eliminado cualquier aporte del Estado por voto, con la expectativa de que el jefe de Gabinete reasignara en su momento las partidas necesarias para solventar la lid electoral, tal cual sucedió en las últimas horas.

La reforma -que regula desde el plazo de las campañas hasta la consagración de los aspirantes a presidente y vice, pasando por el financiamiento partidario-fue objeto de una polémica fuerte en la Cámara baja. Mientras el Senado fijó $ 1 por voto, autorizó a que las cámaras empresarias y los sindicatos aporten a las boletas y dispuso un mix de recursos público y privado, frepasistas, Carrió y compañía y hasta UCR se pronunciaron en contra de cualquier subvención de particulares (de hecho, en el ARI se prohibió aceptar dinero de empresas), y, en el caso de la ex radical, propuso aumentar el fondo estatal a $ 2 para compensar la ausencia de privados. El peronismo, encabezado por Adrián Menem, se opuso en la Comisión de Asuntos Constitucionales a modificar la convertibilidad de las urnas.

Durante una celerísima deliberación en comisión, los diputados acordaron armar un grupo de trabajo integrado por dos representantes de cada bloque para avanzar desde hoy en la definición de un texto consensuado.

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